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sábado, 8 de agosto de 2009

SEMANA LACTANCIA MATERNA

lactancia-42 En el marco de las actividades programadas por la Semana Mundial de la Lactancia Materna (del 1 al 7 de agosto) personal de salud Municipal formalizó la Jornada “Dame Teta”.
Los stand con imágenes, fotografías Exposición de Fotos y material elaborado por las mamás se expusieron en la vía pública, de 10 a 13 horas en la semipeatonal (25 de Mayo entre España y Alberdi).
Los ocho centros de salud municipal y el área de extensión de la Facultad de Bromatología – UNER presentaron sus trabajos al público.
Recordemos que la lactancia exclusiva hasta los 6 meses de edad, favorece el crecimiento y desarrollo óptimo de nuestros niños.
La lactancia materna es importante, en situaciones de emergencia los chicos están más vulnerables a padecer enfermedades. El alimento natural es lo que más conviene y les favorece en su desarrollo y crecimiento durante los primeros meses de vida.
Las mujeres del Centro Integrador Comunitario y profesionales de otros Centro de salud admitieron a El Día que “amamantar es difícil llevarlo a la práctica: no todas las mamás pueden lograr una lactancia materna exitosa, no todas pueden prender la teta a su bebé, o la producción de leche no es la adecuada”.
En todo caso el amor no tiene preferencias sociales…ni lugares específicos, ni ciudad, ni campo, ni barrio, ni villa.
Estos primeros contactos, caricias, palabras, miradas, son los que hacen que dar la teta no sea solo dar leche al nene, pues hay un plus que se agrega…
Estos primeros contactos son los que marcan la diferencia entre sentirnos amados o no.
Y si tomamos en cuenta que uno puede amar en la medida que ha sido amado primero, todas las caricias, besos, palabras, miradas, apodos…, marcarán la posibilidad de que nuestro niño ame y sea amado en un futuro.
El equipo de Prevención y Promoción de Enfermedades (de Salud Municipal) trabaja sostenidamente por la lactancia materna durante todo el año. Las reuniones quincenales se hacen para planificar, replantear estrategias y atender y asesorar a las mamás que quieran consultar.
Adhesión de Entre Ríos

El Gobierno de Entre Ros adhirió a la iniciativa mundial de promoción de la lactancia a través del “Hospital amigo de la madre y el niño” como forma de ratificar la idea de que amamantar salva vidas. El ministro de Salud y Acción Social, Angel Giano, subrayó la importancia de esta pauta como "una elemental forma de prevención y promoción de la salud", y aseguró que se están llevando a cabo acciones concretas en hospitales y centros de salud para fomentar la lactancia materna.

Los diez pasos para una lactancia feliz:

Tener una Política Escrita de Lactancia Materna, que sea periódicamente comunicada a todo el personal.
Capacitar a todo el personal para implementar esta Política.
Informar a toda mujer embarazada sobre los beneficios y el manejo de la Lactancia Materna.
Ayudar a las madres a iniciar la lactancia durante la primera hora postparto.
Mostrar a las madres como amamantar y como mantener la Lactancia Materna, aún si deben ser separadas de sus bebés.
No dar a los recién nacidos ningún otro alimento o bebida que no sea Leche Materna.
Practicar la internación conjunta, facilitando que los bebés y sus madres estén juntos las 24 horas del día.
Fomentar el amamantamiento a requerimiento del bebé y de la madre.
No recomendar a los recién nacidos normales chupetes u otros objetos artificiales para succión.
Fomentar la creación de grupos de apoyo a la Lactancia Materna y derivar a ellos a las embarazadas y madres en el momento del alta

martes, 19 de febrero de 2008

Puede evitarse un nacimiento prematuro ?


Término y prematurez
Muchos partos prematuros podrían evitarse si la mujer embarazada pudiera conocer algunos síntomas que pueden estar anunciando el adelanto del nacimiento. Y también cuando ella y su pareja conocen las situaciones y hábitos de mayor riesgo para el feto y deciden evitarlas. Pero, ¿a qué llamamos parto prematuro? Es el nacimiento que ocurre cuando una mujer comienza el parto 3 semanas o más antes de la fecha prevista para el nacimiento del bebé. Esta se calcula a 40 semanas de haberse producido la fecundación, pero se considera también normal un margen de 2 semanas antes y después de esa fecha. ¿Por qué? Porque existe siempre la posibilidad de que esa fecha probable de parto esté calculada en base a un error de información.
El primer datos a tener en cuenta para ese cálculo es la fecha de la última menstruación (FUM), aunque éste puede ser un poco incierto cuando no se recuerda con exactitud, o un sangrado dentro de un embarazo temprano pudo confundirse con una menstruación, etc.
La ecografía y el dictamen del obstetra presentan un carácter más certero, pero siempre estamos hablando de métodos indirectos. Hasta el nacimiento del bebé no se puede determinar con exactitud su verdadera edad gestacional luego del examen físico y neurológico del neonatólogo.

Saber cuidarse
Lo primero que una futura mamá debe saber es que durante el embarazo hay muchos exámenes que necesita hacerse periódicamente por su propio bien y el del bebé. Luego de la primera consulta, apenas se tiene sospecha de estar embarazada, la mujer deberá asistir a las visitas prenatales y hacerse los exámenes de rutina que aconseje su médico.
Una causa de parto prematuro suelen ser las infecciones, causadas por distintos agentes infecciosos. Ante el menor síntoma de irritación o dolor al orinar, la embarazada debe realizar una consulta con el ginecólogo para prevenir esa posibilidad. Además, las infecciones que ocurren durante el embarazo deben ser tenidas muy en cuenta, dado que las mismas pueden producir alteraciones en el organismo de la mujer, en la evolución del embarazo y en el desarrollo fetal.
¿Qué pasa con el alcohol? Todo lo que una embarazada coma y beba durante el embarazo beneficia o afecta a su bebé. Si bebe alcohol, esto puede apurar el parto o, de lo contrario, dañar el crecimiento de su bebé, pudiendo desarrollar problemas emocionales y físicos que quizás lo acompañen por el resto de su vida, denominados síndrome fetal alcohólico.
Lo mismo podríamos decir respecto del uso de tabaco y, más aun, del abuso de drogas ilegítimas que podrían adelantar el parto.
En cuanto a la alimentación, en la mujer se produce durante el embarazo una mayor demanda de nutrientes, destinada a satisfacer las necesidades básicas tanto de ella como del bebé que se está formando. Aquellas mujeres que se alimentan en forma deficiente durante este periodo, pueden presentar mayores complicaciones que las que están bien nutridas.
También puede ser una fuente de problemas someterse a grandes esfuerzos. Esto no quiere decir que una embarazada no pueda realizar muchas actividades que antes hacía, pero deberá tratar de no cansarse en exceso. Si las actividades de la casa y el trabajo son demasiadas, ella deberá pedir ayuda de su familia u otros allegados.
Por último, el embarazo adolescente presenta un riesgo mucho mayor que el de mujeres jóvenes, tanto para la mamá como para el bebé. En ambos casos se advierten mayores complicaciones y un índice más alto de mortalidad.

¿Qué hacer?
Hay un conjunto de señales fácilmente reconocibles que pueden indicar si una mujer está en parto prematuro. Hay que poder estar atentos a la aparición de cualquiera de ellas, pero también es necesario no alarmarse en exceso ni prestarle a la situación más importancia de la debida. Muchas parejas, incluyendo a la embarazada y su compañero, pero también a otros familiares cercanos o amigos, sienten demasiada ansiedad, sobre todo ante la llegada de un primer hijo.
Las señales que pueden advertirnos sobre un parto prematuro son varias. Si se produce un sangrado, estamos ante una señal que no podemos dejar pasar sin consultar de inmediato con el especialista. Lo mismo cuando gotea líquido de la vagina de la embarazada. Esta situación puede evidenciarse con la pérdida de líquido claro, rosado o marrón.
Ciertos dolores, como los cólicos típicos que la mujer siente durante la menstruación, también son una señal de alerta. Habrá que prestarle también la debida atención. Otros, como el dolor de barriga con o sin diarrea, o un dolor profundo en la parte baja de la espalda, también pueden ser una advertencia.
Otra situación de alerta es la sensación de que el bebé está empujando dentro del vientre, la cual no se siente de la misma manera que cuando él se mueve naturalmente.
Ante la presencia de contracciones que ocurren cada 10 minutos o más frecuentemente es necesario recostar a la embarazada a fin de que pueda relajarse más fácilmente. Si después de una hora los síntomas continúan, la consulta debe hacerse sin demora. Si las contracciones pasan, igualmente podrá hacerse una consulta no que será menos importante.

fuente: latinsalud

La posición como deben dormir los bebés


Una vez que la Academia Americana de Pediatría recomendó en 1992 que los bebés debían dormir de lado o boca arriba, el numero de bebes que fallecían de muerte súbita disminuyo en un 43%.

La razón es que en estas posiciones se reduce la posibilidad de que se sofoquen con los fluidos. La Muerte Súbita es aquella que ocurre de manera inesperada, inexplicablemente en bebes de 1 mes a 1 año de edad

Para evitarla entonces es importante que los padres, los abuelos y cualquier persona que este encargada del cuidado del bebé tengan conocimiento de esta importante recomendación. Para que los pequeños pueda dormir de lado, existen unas almohadas especiales.


jueves, 7 de febrero de 2008

Alergias posmodernas: prevenir es la mejor actitud


Al parecer, el confort y el desarrollo tienen su lado negativo. Por lo menos, eso es lo que parecen indicar distintas investigaciones que atribuyen a la comodidad y buen ambiente de muchas de las viviendas actuales del mundo occidental un aumento en las enfermedades alérgicas.
Las alergias son un problema de salud pública mundial. De hecho, la rinitis alérgica –que es la más frecuente- acosa a una de cada diez personas y se calcula que, sólo en los Estados Unidos, hay más de cincuenta millones de individuos con este problema.
Si bien la rinitis alérgica no es un padecimiento grave, afecta la calidad de vida de quien la padece, produciendo complicaciones como la respiración bucal, sinusitis, asma, otitis con sordera y bajo rendimiento en la vida escolar por su carácter de afección crónica.
Según los alergólogos, esta afección se incrementó en los últimos años de manera preocupante. Una de las posibles explicaciones es el grado de confort que tienen las viviendas de cierto segmento social del mundo occidental. Parece ser que los alergenos ambientales, especialmente los ácaros del polvo doméstico y los hongos atmosféricos, se multiplican más y mejor en viviendas confortables y cálidas.
Definición científica
La alergia es una reacción de disconformidad entre el organismo y algunas substancias. Esto varía de una persona a otra. Sustancias que causan alergia a un individuo pueden no tener el mismo efecto en otro. En conclusión, se trata de una hipersensibilidad de su organismo a determinadas substancias y agentes físicos.
La alergia se manifiesta de varias formas. Una de ellas es el prurito y urticaria. Son conocidos por los médicos como dermatitis de contacto. Es una alergia causada por contacto directo con la piel. Los objetos causantes más comunes son: los relojes con pulseras plásticas, metal o cuero, anteojos, botones de metal y elásticos de bombachas y corpiños. Los síntomas son: inflamación acompañada de picazón, semejante a la picadura de insecto.
Vómitos, cólicos o diarreas, pueden ser reacciones del organismo contra un tipo de alimento ingerido. Los alimentos que frecuentemente provocan este tipo de reacción son los camarones o langostinos, condimentos, mariscos y chocolates.
Los ojos irritados son síntomas de alergia a substancias encontradas en el aire. La secreción lacrimal es el síntoma que provoca una inflamación de la membrana conjuntiva. Ataques alérgicos de este tipo ocurren comúnmente ante cambios térmicos bruscos o altos niveles de polución.
Tos y falta de aire son síntomas de alergia respiratoria. Puede ser provocada por innumerables substancias, pero la más común es el polvo, donde se encuentra el ácaro. Esta causa también desencadena el asma bronquial, además de los cambios de temperatura.
Polvo, desinfectantes, insecticidas, perfumes son las causas más comunes de la alergia. Los estornudos constantes son las reacciones primarias del organismo contra esos alergenos antes que lleguen a los pulmones. Los estornudos son productores de mucus y producen rinitis alérgica.
Polución y Alergia
La rinitis, el asma o cualquier otro proceso alérgico puede ser agravado debido a la calidad del aire que respiramos. Desde el comienzo de este siglo, ya se había percibido la relación del cuadro alérgico, sin embargo las medidas efectivas de control ambiental sólo ganaron en importancia después de varios años. Si por un lado varios médicos y los propios pacientes ya están un poco más atentos a las condiciones ambientales, por otro, el proceso de urbanización e industrialización creciente contribuye a agravar el problema.
Varios estudios epidemiológicos demuestran que la incidencia de problemas alérgicos aumentó en las últimas dos o tres décadas y está comprobado que este aumento es consecuencia del constante incremento de la polución del aire. El aumento de la contaminación del aire, principalmente en los grandes centros urbanos y regiones altamente industrializadas contribuyó al aumento de las enfermedades respiratorias.
Con un mayor deterioro del medio ambiente y la exposición de personas en áreas altamente industrializadas, podemos notar la aparición de algunas enfermedades ocupacionales como consecuencia de la exposición directa a agentes polutos. Estos grupos son expuestos a un gran número de contaminantes ambientales de manera aguda o crónica. Las personas respiran de 10 a 15 mil litros de aire por día; cada litro contiene varios millones de partículas en suspensión, bien como compuestos orgánicos y volátiles.
Para entender mejor los efectos de la polución en las enfermedades respiratorias es preciso entender la función de la nariz en el filtrado y acondicionamiento del aire. El aire atraviesa las vías aéreas siendo purificado de sus contaminantes y acondicionado, es decir humedecido, calentado y también filtrado para llegar a los alvéolos pulmonares de modo más puro favoreciendo los intercambios gaseosos. Cuando se encuentra en la cavidad nasal, el aire es comprimido en pasajes aéreos estrechos de 2 mm.
Estos pasajes estrechos no sólo facilitan los intercambios de calor y substancias, sino que además proporcionan el contacto de los agentes contaminantes con la mucosa y los órganos linfáticos locales.
En la niñez y en la tercera edad
Las alergias constituyen un serio problema pediátrico al que se le busca una explicación hereditaria, ya que se transmite de padres a hijos dentro de las familias durante generaciones.
Pero si bien la mayoría de las enfermedades alérgicas aparecen en la infancia, no son pocos los pacientes de la tercera edad con este tipo de afecciones; más en la actualidad, cuando la longevidad aumento.
Una de los más comunes trastornos alérgicos en esa etapa de la vida son las dermatitis de contacto, producidas principalmente por la exposición prolongada de la piel a potenciales alergenos y porque la piel del anciano presenta alteraciones en la absorción percutánea de diversos alergenos, que puede darse en casos como el uso de tinturas para el pelo, por ejemplo.
Como en toda enfermedad crónica -como lo son las alergias- cumplir con el tratamiento es esencial para lograr el éxito del mismo. El disponer de fármacos que no interfieren en la calidad de vida del paciente que lo recibe es un factor fundamental para que éste cumpla con la terapia indicada.
Los antialérgicos mas modernos, que tienen la ventaja de poder ser utilizados por las personas que sufren de alergia sin que estos alteren sus actividades diarias representan un avance en este sentido.
Hasta la actualidad, los antialérgicos se caracterizaban por tener como uno de sus principales efectos secundarios la somnolencia. Esto los hacía inapropiados para la actividad laboral, específicamente en trabajos vinculados a los automóviles, aviones o la actividad intelectual como la escolaridad.
Copyright Bibliomed

Abuso psicológico: las víctimas más pequeñas


"Hasta que se divorciaron, los padres de Nadia tenían la costumbre de poner a sus hijos unos contra otros utilizando para ello una violencia subterránea. La madre, mejor que nadie, utilizaba frases malintencionadas e insinuaciones. Con sus ataques indirectos dejaba huellas venenosas en la memoria de sus hijos".
La historia de Nadia es uno de los casos con que la especialista francesa en victimología, Marie-France Hirigoyen, ilustra en su libro El acoso moral (Editorial Paidós) a la violencia psicológica que algunos padres ejercen sobre sus hijos.
Para esta prestigiosa especialista, "los pequeños actos perversos son tan cotidianos que parecen normales. Empiezan con una sencilla falta de respeto, con una mentira o con una manipulación. Luego, si el grupo social no reacciona, estos actos se transforman progresivamente en verdaderas conductas perversas que tienen graves consecuencias para la salud psicológica de las víctimas. Una vez instaurada en la familia, la violencia constituye un engranaje infernal difícil de frenar, pues tiende a transmitirse de generación en generación. Nos situamos aquí en el registro del maltrato psicológico, que elude a menudo la vigilancia del círculo de allegados y que causa cada vez más estragos".
La Convención Internacional de los Derechos de los Niños caracteriza el maltrato psicológico infantil de la siguiente forma:
Violencia verbal.
Comportamientos sádicos y despreciativos.
Repulsa afectiva.
Exigencias excesivas y desproporcionadas en relación a la edad del niño.
Consignas educativas contradictorias o imposibles.
El maltrato psicológico puede adoptar muy diversas formas. A veces es disfrazado de educación. Según la psicóloga Alice Miller, "muchas veces la educación tradicional tiene el objetivo de quebrantar la voluntad del niño a fin de convertirlo en un ser dócil y obediente" (Por tu propio bien, Editorial Tusquets). "En estos casos, los niños se vuelven incapaces de reaccionar porque la fuerza y la autoridad aplastante de los adultos los silencian y pueden incluso hacerles perder conciencia", escribe su colega, S. Ferenczi (Confusión de langue entre les adultes et l´enfants, Psychanalyse).
La violencia indirecta
Según Hirigoyen, "Esta violencia puede ser indirecta y afectar a los niños sólo de rebote o por salpicadura, o bien puede apuntar directamente a un niño al que se intenta eliminar". En el caso de la violencia indirecta, ésta suele ser el resultado de un conflicto de pareja que termina afectando a los niños. "Estos son víctimas porque están ahí y porque se niegan a distanciarse del progenitor agredido -explica Hirigoyen-. Reciben una agresión en tanto que hijos de la víctima. Como testigos de un conflicto reciben toda la maldad que éste conlleva". Como si esto no fuera poco, en muchos casos el cónyuge agredido que no consigue volcar su agresividad contra el agresor lo hace sobre los niños. Esto es posible porque los niños siempre excusan a quienes aman, su tolerancia no tiene límites, afirma Hirigoyen. Frente al vituperio permanente de uno de los progenitores contra el otro, los niños no tienen otra salida que la de aislarse, con lo que pierden cualquier posibilidad de individuación o de pensamiento propio. Este sufrimiento que asimilan los niños los acompañará y será exteriorizado más adelante en otros ámbitos, ante otras personas.
La violencia directa
A diferencia de la violencia indirecta, cuando el maltrato psicológico se sustenta en la violencia directa es una señal de repulsa consciente o inconsciente hacia el niño por parte de alguno de sus padres. "El padre o la madre se justifica explicando que actúa por el bien del niño, con un propósito educativo pero, en realidad, ese niño le molesta y necesita destruirlo interiormente para protegerse. Sólo la víctima puede percibirlo, pero la destrucción es real. El niño se siente desgraciado, pero no tiene nada objetivo de que quejarse. Si se queja, se queja de gestos o de palabras vulgares", explica Hirigoyen.
Para su colega Bernard Lempert, "el desamor es un sistema de destrucción que, en ciertas familias, azota a un niño y quisiera verlo morir; no se trata de una simple ausencia de amor, es una violencia constante que el niño no solamente padece, sino que también interioriza. La víctima termina por tomar el relevo de la violencia que se ejerce sobre ella mediante comportamientos autodestructivos" (Desamor, Seuil).
"Los niños que son víctimas de agresiones perversas son portadores de un núcleo psíquico muerto -sostiene Hirigoyen-. Todo lo que no metabolizan durante su infancia se reproduce en la edad adulta a través de acciones que se perpetúan".
Actuar en consecuencia
¿Qué se puede hacer para revertir una situación de violencia psicológica que recae sobre un niño? Para Hirigoyen, es el cónyuge que es agredido o que observa la agresión contra su hijo quien debe tomar cartas en el asunto.
Debe identificar el proceso perverso, que consiste en hacerla cargar (a ella o al niño) con toda la responsabilidad del conflicto conyugal o familiar. A continuación debe analizar el problema fríamente, dejando de lado la cuestión de la culpabilidad. Para ello, debe abandonar su idea de tolerancia absoluta y reconocer que quien ama, o a quien ha amado, presenta un trastorno de la personalidad que puede resultar peligroso. Las madres (o padres) deben aprender a reconocer a las personas que son, directa o indirectamente, perniciosas para sus hijos".Y actuar en consecuencia. "A veces las crisis sólo se pueden resolver con la intervención de la justicia", subraya.
Copyright Bibliomed

lunes, 28 de enero de 2008

La mascota y el bebé


¿Debo apartar a la mascota lejos del bebé?
Es frecuente que exista una mascota en la casa cuando llega un bebé pero no es necesario apartarlo de la casa ni del bebé, ya que por instinto siempre sabrá que un nuevo integrante en la familia debe protegerse y cuidarse. Ya verás como querrá dormir a los pies del moisés para brindarle protección, y cuando el bebé crezca será su compañero de travesuras y su aliado incondicional.Además se sabe que los niños que comparten su infancia con su mascota son mucho más sociables y no tienen temores con otros animales.
¿Qué precauciones debo tomar?
Debes tomar algunos recaudos para evitar posibles enfermedades y accidentes en el bebé:
• Vacuna a tu mascota
Siempre debes tener a tu mascota con todas las vacunas al día, debes desparasitarlo frecuentemente de acuerdo a las recomendaciones del veterinario.
• Mantén limpio al animal
Debes bañar al animal cada 15 días o cuando este sucio con sustancias que no sean tóxicas al contacto de la piel.
• No permitas que le lama la cara al bebé
Nunca permitas que le lama la cara al bebé ya que puede transmitirle gérmenes.
• Preséntale al bebé antes de que llegue a casa
Para que el perro reconozca de entrada al nuevo integrante de la casa, debes darle a olfatear sus pañales antes de que el bebé llegue a la casa, así será mucho mas fácil la aceptación del bebé.
• No traigas una mascota nueva a tu casa
Si nunca has tenido un animal en casa no es el momento apropiado para traerlo. Un cachorro o cualquier otra mascota requiere ser entrenado para adaptarse a la familia, y no es éste el momento que dispondrás del tiempo necesario para su adaptación.
• Elige un animal manso
Si aún decides traer una mascota a casa trata de encontrar un animal manso, generalmente los de algunos años son los mejores, aún más si está acostumbrado a los niños.
• No permitas que el bebé agreda al animal
Nunca permitas que el niño tire de la cola del animal o le quite su comida ya que podría enojarse (con razón) y morder al bebé.
• No dejes al bebé solo con la mascota
Al principio nunca debes dejar solo al bebé con la mascota ya que no se sabe cual puede ser la reacción de ella con el bebé.
• Cumple las reglamentaciones de tu ciudad
Cumple al pie de la letra con todas las reglamentaciones vigentes en tu ciudad con respecto a vacunas, collares, correas o bozales para sacarlo de paseo.
• Enseña a tu hijo a querer los animales
Finalmente educa a tu hijo para que ame a los animales, enséñale a identificar un animal enojado (cuerpo rígido, la cola tensa, el manto erizado y los ojos muy abiertos) de uno alegre y feliz (la cola en movimeinto, la boca abierta con la lengua afuera y los ojos brillosos). También debes enseñarle a evitar tocar animales no domésticos u otros animales que no conozcas.
Seguramente tu hijo y su mascota serán amigos inseparables y también harán travesuras juntos, pero siempre tu hijo estará custodiado por un amigo incondicional para socorrerlo en situaciones de peligro.



¿Cómo puedo evitar las picaduras de insecto en mi hijo?


Lo primero es colocar algún repelente de insectos adecuado sobre su piel, de esta forma mantendrás a tu hijo protegido, pero recuerda que su efecto se va con el paso del tiempo y más aún si se mete a la pileta. Los mosquitos suelen estar entre plantas y arbustos, en busca de humedad y sombra. Por lo tanto, es importante no dejar a los niños en contacto directo con el piso o el pasto. Siempre es conveniente estar en espacios frescos y cerrados, mantener el pasto cortado y evitar la acumulación de agua. Por otra parte, los mosquitos se sienten atraídos por las vibraciones del color azul de modo que no es aconsejable vestirlos con este color.También debes asegurarte que no haya insectos dentro del auto y en lo posible viajar con la ventanillas cerradas.Si tienes mascotas es conveniente desparasitarlos como también desinsectar ambientes y plantas. Además enséñale a tu hijo a que no moleste ni provoque a los insectos realizando movimientos rápidos y bruscos.

viernes, 25 de enero de 2008

Calcula aqui la altura que tendra tu hijo al ser adulto

Queremos compartir contigo esta herramienta que encontramos y nos parecio muy util y seria:



Natacion para bebes .. adiestramiento o aprendizaje ??

Dos escuelas diferentes


Hoy muchos profesionales (médicos pediatras, terapeutas, maestros, etc.) recomiendan natación para bebés, estimulación acuática, matronatación, etc... Distintas maneras de nominar el acto de aprender a nadar siendo bebé.


En el momento de elegir en quién depositaremos nuestra confianza y qué institución nos acompañará y guiará en la educación de nuestros hijos en esas etapas tempranas del desarrollo, surgen dudas respecto a cuál sería el método adecuado, el profesional idóneo y la edad apropiada.


Existen dos grandes tendencias en el mundo con respecto a la "estimulación acuática para bebés y niños pequeños". Estas dos escuelas poseen diferencias bien marcadas y principalmente desde el concepto de hombre (sujeto), lo que desemboca en un posicionamiento distinto ante el alumno y en consecuencia los objetivos y las actividades son también diferentes.


Ambas proponen a la actividad como muy estimulante, y hablan de un vínculo que el medio acuático propicia entre padres e hijos. Ambas sostienen que sus beneficios son indiscutibles en relación al funcionamiento del sistema inmunológico, sistema cardiovascular, sistema respiratorio, etc. Pero a la hora de entrar al agua, las diferencias se evidencian.



Bebé adiestrado

Una de las escuelas que mayor difusión tiene posee una visión utilitaria de la actividad Es fácil de distinguir ya que propone un tiempo exacto para que tu bebé "aprenda a nadar": "En tres meses tu bebé será independiente", "en casos de accidentes podrá salvar la vida". Sostiene, detrás de frases ambiguas y fácilmente refutables, en donde la palabra amor aparece en forma sistemática, que el bebé "aprende" si es respetado, en un marco de seguridad, lo cual es seductor... Pero cuando entramos al agua nos encontramos con bebés y niños que son sostenidos por sus papás prácticamente toda la sesión en piscinas profundas y la vieja técnica del 1-2-3 abajo del agua, o listo... abajo del agua, o te soplo la carita y... abajo del agua. Simple repetición de estímulos que provocan una respuesta refleja (involuntaria) que debe ser recompensada e inevitablemente reforzada periódicamente para que no se pierda. Pero: ¿aprende? No. Si el bebé deja de concurrir por un tiempo a las sesiones, se olvida, borra de su memoria el dispositivo que lo preparaba para la inmersión.


El bebé queda aquí como objeto del juego que el instructor propone jugar a los padres, y así se lo pasan de mano en mano, en inmersiones cada vez más prolongadas. Lo importante es que el bebé vaya por debajo del agua cada vez más lejos a toda costa, incluso a costa tuya. El diálogo tónico-emocional (reacciones de defensa, aumento del tono muscular, etc) no es tenido en cuenta y al llanto del bebé se lo toma como algo natural que "pronto desaparecerá". Es decir que todas las posibilidades de comunicación que él tiene en estas primeras etapas, y que la madre sabe leer perfectamente, son desvalorizadas, no escuchadas, no leídas, relativizadas, por el instructor.



Educando al bebé

La otra escuela toma los conceptos de la educación psicomotriz, los traslada al medio acuático y sostiene que el bebé aprende si tiene la oportunidad de intercambiar, explorar, experimentar, jugar libremente en el agua, tal cual lo hace en tierra, con la seguridad emocional que los otros le brindan, en un espacio agradable confortable y estimulante, a partir del respeto de los propios tiempos, de sus necesidades de sus inquietudes, en un ambiente de características muy particulares.


Nos encontramos aquí con bebés y niños acompañados por sus padres y jugando cada uno según sus posibilidades evolutivas en piscinas poco profundas y espacios adaptados a ellos y con instructores-guías que ven en sus alumnos al niño, al bebé en plena etapa constitutiva de su persona, con deseos e iniciativas propias que deben ser tenidos en cuenta.


Para pensar...


Si nuestras primeras experiencias dejan una huella, una inscripción, que es la letra con que nuestra historia comienza a ser escrita, será distinta la historia de los pequeños que son manipulados por adultos, de acuerdo a una técnica específica, en una escena sin sentido (adiestramiento), a la de aquellos que en el marco de un aprendizaje significativo, experimentan, prueban, se toman su tiempo y se educan en el medio acuático.



Además...

El ambiente adecuado, básicamente desprovisto de todo peligro y riesgo requiere cuidados en la calidad y temperatura del agua, en la profundidad de la piscina, con material de estimulación y profesionales responsables y capacitados para proponer las actividades justas, en el momento adecuado, sostenidos por un equipo de trabajo interdisciplinario.


Lejos de los métodos tradicionales, de las técnicas mudas y heredadas que responden preguntas que no han tenido ocasión de ser formuladas, esta propuesta invita a la exploración, al juego y al disfrute en familia de un tiempo único compartido, el tiempo de la infancia. Con la certeza, de que los niños, si se encuentran en el ambiente adecuado, con la seguridad y la contención afectiva de papá y mamá y la guía de especialistas en la materia, son capaces de construir el camino propio que los conduzca al dominio de sí, de los objetos, del espacio y el tiempo, en un medio de características tan singulares y estimulantes como el acuático, siendo ellos mismos los arquitectos de su propio aprendizaje.



Colaboró en este artículo: Psic. Verónica Barbosa


jueves, 10 de enero de 2008

Desarrollo de la personalidad durante su primer año

Durante el primer año de vida, el niño, biológicamente indefenso para satisfacer sus propias necesidades, depende en un todo de su madre. Se crea así una díada madre-hijo, un vínculo que llamaremos simbólico, en tanto que la desaparición de uno de sus elementos implica la muerte del otro. Por supuesto, nos referimos a la madre no como persona real, sino a la función materna, que podrá ser suplida por otra persona que la pueda desempeñar.
Es de gran importancia el estado emocional de la madre, que estará dado por una cantidad de factores: su deseo previo de tener ese bebé, el vínculo con su pareja, su sexualidad. Tener un bebé es algo sumamente gratificante, pero también representa una gran exigencia. Requiere de la madre todo un aprendizaje destinado a interpretar a un ser que no se expresa verbalmente sino sólo a través del llanto, en los primeros momentos. La madre tendrá que aprender lentamente a decodificar ese lenguaje sin palabras: (¿llora por hambre?, ¿por sueño?), con la consecuente angustia que conlleva no entender.Hasta que el ritmo del sueño se instala, la demanda del bebé exige una gran disponibilidad: la renuncia al propio descanso, al propio ritmo de vida, y en esto se ve incluida toda una familia. El padre y los hermanos, si los haya, deberán crear un lugar para el recién llegado, quien, en un comienzo pide más de lo que da. Entonces podrán aparecer conflictos en la pareja, celos en los hermanos, elementos que se agregan creando una situación única, nueva y, como tal, desconocida.
Estas situaciones pueden reflejarse en trastornos en la relación madre-hijo. La ansiedad puede manifestarse en dificultad para el amamantamiento (falta de leche), irritabilidad, insomnio, anorexia (falta de apetito), por parte de la madre, y trastornos de] sueño o llanto excesivo, por parte del bebé. La inexperiencia de la madre también puede contribuir como factor ansiógeno (que produce ansiedad).La consulta con el pediatra de cabecera, contribuirá a aclarar dudas y disipar temores. Además, después del parto, la madre se encuentra en un momento muy especial. Luego de nueve meses de espera se enfrenta con un nuevo ser.En el puerperio se pueden presentar sentimientos depresivos, que son normales y desaparecen espontáneamente. Estos sentimientos, que reflejan el paso a una nueva situación, merecerán la consulta especializada si fueran muy intensos o si se prolongaran en el tiempo.

Comienza la interacción social

De esta primera situación que podríamos calificar de anárquica, gradualmente, lentamente, se pasa a la organización. La madre se afianza en su rol, la familia adquiere un nuevo equilibrio y el bebé va alcanzando pautas madurativas que lo conectan de otra manera con el mundo exterior.Aproximadamente hasta los dos meses sólo se observan en el bebé fenómenos de descarga frente al displacer. Lo contrario es la quietud. Es decir que el recién nacido sólo reconoce la mamadera o el pecho materno cuando tiene hambre y se le introducen en la boca.Luego del tercer mes y hasta los seis, sus reacciones se modifican, y se hacen muy particulares y específicas. Aparece entonces la llamada sonrisa social: el bebé reacciona sonriendo ante la cara del adulto, que puede ser, una persona u otra o incluso una máscara con ojos, nariz y frente, siempre que sea móvil. Sin embargo, el rostro de la madre tendrá una peculiar importancia. Aquí aparece un yo muy rudimentario y éste es el momento del pasaje de una total pasividad a cierto grado de actividad.Hemos hablado del yo y creemos conveniente aclarar este concepto. Podemos identificarlo con lo consciente en tanto representa la Percepción externa, interna y el proceso intelectual.El recién nacido no posee este yo, sino, que se irá desarrollando en forma gradual. Es la madre quien se encarga de realizar las funciones del yo infantil. Pasado el tercer mes el niño manifiesta su disgusto cuando el acompañante lo abandona, pero no cuando se le quita un objeto.Hacia los seis meses, se mostrará angustiado cuando se le quita un juguete. Entre los seis y los ocho meses distingue entre conocidos y extraños.

Aparecen los objetos

Hemos introducido un nuevo concepto: el de la angustia. Desde estos fenómenos, que son de observación cotidiana en un bebé, podemos relacionarla con la formación de] objeto.Distinguimos así la angustia de las simples reacciones a estímulos. La angustia se experimenta en el yo, pero éste no existe en el momento de nacer. En ese momento, los estados de tensión fisiológica responden a mecanismos de descarga neuromuscular, caracterizados por un desborde de tensión. Se percibe el objeto en función de las necesidades internas.
Este período se caracteriza por una carencia de objeto. Luego sigue un período de transición caracterizado por la aparición de funciones objétales (el objeto puede carecer de rostros, según explicamos antes).Debemos aclarar que el término "objeto" está usado en su significado psicológico, es decir que abarca todo lo ajeno al sujeto (al yo), comprende otros individuos y cosas.Sólo en el tercer trimestre aparecerán los auténticos objetos. En efecto, por esa época el niño se angustia cuando se acerca una persona extraña: es la típica angustia del octavo mes. Cuando la madre lo deja momentáneamente, expresa su disgusto, ya que la madre está totalmente identificada.
Seguramente, la reacción de angustia frente a un extraño se debe a que no se satisface el deseo de ver a su madre. Compara la cara de una persona extraña con la materna, la encuentra diferente y por eso la rechaza. Aquí tenemos una nueva función del yo que va unida al juicio. El niño entabla relaciones objétales, en el sentido literal de la palabra.Pasado el octavo mes el niño toma los objetos a través de los barrotes de la cuna, mientras que hasta ese momento sólo tomaba lo que tenía al alcance de la mano. Aparece también la capacidad de elegir entre las cosas y valerse de ellas como útiles.Entre los ocho y los diez meses comienza a imitar y a balbucear, todo ello basado en la relación afectiva con su madre.En términos de la formación del yo existe otra concomitante, que llamaremos de evolución instintiva, en relación con la aparición de los objetos. Se trata de un concepto extraído del psicoanálisis, doctrina y método terapéutico basados en la obra de Freud. El psicoanálisis valora la importancia del inconsciente y especialmente de los instintos, en el funcionamiento de la psique. Existen los instintos del yo, que responden a las necesidades y funciones indispensables para la conservación individual (el hambre, por ejemplo) y los instintos sexuales, productores de satisfacción. Estos últimos se van complejizando a medida que el niño crece.Desde esta perspectiva podemos hablar de la llamada fase oral, durante el primer año de vida. Esta fase corresponde al placer del niño por excitación de la cavidad bucal y los labios, que se produce al ingerir el alimento.En esta fase pueden distinguirse dos etapas: una, en la que el niño busca el placer de succionar y otra, posterior a la aparición de los dientes, en la que sólo desea morder los objetos.No podemos decir que luego de este primer año la fase oral desaparece. La boca adquiere el valor de zona erógena, es decir, productora de placer o displacer, sobre la que se irán inscribiendo infinita multiplicidad de nuevas experiencias.Como vemos, en el primer año de vida se gestan las matrices sobre las que luego se asentarán muchas de las pautas emocionales, sociales y de personalidad del ser humano. Seguramente, sus hábitos alimentarlos tendrán que ver con las primeras experiencias. Su facultad de relacionarse con los otros se apoyará en estos primeros contactos.Estos procesos tienen características dinámicas, es decir que si en los primeros tiempos hubo experiencias traumáticas, su repercusión posterior, dependerá de su intensidad. Es inevitable que existan momentos de frustración para el bebé.La adquisición del lenguaje y de la marcha serán los dos grandes acontecimientos que marcarán el final de este primer año de vida.

domingo, 6 de enero de 2008

El primer año de tu bebe dividido en etapas para tu ayuda

  • 1º TRIMESTRE DE VIDA

El desarrollo del bebé desde que nace hasta los tres meses

Al principio nuestro rol de madre puede parecer frustrante, pero no te olvides que lo que más necesita el bebé en sus primeros días es tu calor y sobre todo tu amor. En sus primeras semanas comienza a reconocer el ambiente y a comunicarse con quienes lo cuidan.

Primer mes
Al paso de los primeros días nuestro bebé cambia constantemente. Verás que controla más el movimiento de sus ojos y llega a fijar su mirada. Es normal que tienda al estrabismo, ya que todavía no puede focalizar, pero de a poco llega a seguir con la vista un objeto hasta desaparecer de su campo visual. También puede llegar a responder a determinadas órdenes, está más activo y demuestra sus estados de ánimo. De a poco nos iremos enterando de su temperamento.
La estimulación
Si bien al principio sus reacciones son todas instintivas y gobernadas por reflejos, podemos empezar a estimularlo delicadamente despertando su sensibilidad. El momento más oportuno es cuando le das el pecho, ya que todos sus sentidos se encuentran estimulados: vista, gusto, olfato y tacto.
También le gusta que le hablen y le canten cuando se encuentra tranquilo en su cuna, sobre todo le gusta oírla a su mamá. Puedes mostrarle un juguete que se desplace sobre él para que lo siga con la vista o colocarle un móvil con música para que escuche y siga a los muñequitos. De seguro en su primer mes podrás ver su primera sonrisa, un momento que de seguro no olvidarás.
El llanto, su medio de comunicación
La única forma y lenguaje que poseen los bebés para comunicarse con su entorno es mediante el llanto .
Hasta que aprendan a hablar, con el expresarán todos sus sentimientos: si tiene hambre, sed, sueño, si está sucio, tiene cólicos o simplemente se sienten abandonados.
Si bien al principio nos llenará de angustia y frustración, esta es su única forma de hacernos saber que hay algo que no está bien, y de a poco lograremos entenderlo.



Segundo mes
Da muestras de placer (antes solo manifestaba malestar). Llega a dormir unas siete horas seguidas, y antes del tercer mes dormirá un poco más. Los bebés no conocen la diferencia entre el día y la noche, por lo que tienden a dormir más en las horas diurnas que nocturnas. Para solucionarlo, simplemente intenta que no duerma más de cuatro horas seguidas durante el día, despertándolo suavemente. De esta manera podrás cambiarle el ritmo para que por la noche logre un sueño más prolongado.
Sentidos más desarrollados

Si bien sus movimientos no son tan coordinados, sí son más armoniosos. Coordina más sus sentidos como mover la vista al oír un sonido que le llame la atención, o comienza a succionar al ver el pecho de su mamá. Su mirada se desarrolla al punto de seguir un objeto en forma horizontal y luego vertical, para más adelante no sacarle la vista de encima al moverlo en forma circular. También emite soniditos como respuesta a estímulos auditivos.
Todo pasa por succionar
Su principal consuelo sigue siendo chupar. Puede llevarse la mano a la boca, lo cual hace por instinto y debes dejarlo así ya que en esta etapa es normal y a diferencia de lo que puedes pensar no le traerá problemas futuros (no así el caso del chupete o el dedo pasados los dos años).
También puedes pasearlo mostrándole diversos ambientes de tu casa, estimulándolo con nuevos lugares. Es importante que el papá disfrute de su hijo y encuentre un momento para estar todos en familia. Esto generará su integración en la relación que hasta ahora era solo madre-hijo



Tercer mes
Se va desarrollando su personalidad gracias a su ambiente familiar y características hereditarias de su temperamento. Puede mantener su cabecita erguida por mayor tiempo. Logra levantar sus hombritos al estar boca abajo gracias a que ha desarrollado más su tono muscular. Antes del cuarto mes ya podrá girar su cabeza para seguir determinados objetos o mirar a su alrededor.
Para esta etapa ya puede también mover sus brazos a voluntad y estirarlos hacia adelante y tomar objetos. Coordina más la succión y la vista, probando con la boca todo aquello que se les cruce por el camino. Es por ello que los juguetes deben ser para la edad indicada, ya que de otra manera se podrían desprender pequeñas piezas y tragárselas. Sus movimientos poco a poco van siendo más suaves y precisos.
Al dormir, en su cuna
Al momento de dormir, procura que su cuna sea segura y en un lugar que posea buena ventilación. Si para el tercer mes todavía duerme en el cuarto de papá y mamá, ya puedes cambiarlo a su dormitorio. Él se acostumbrará así a que siempre los tendrá cerca cuando los necesite y que puede dormir sin necesidad de su compañía.
Necesita más estímulos
Para el tercer mes, el bebé necesita mucho más de la compañía de las personas, ya que se estimulará y aprenderá nuevas formas de comunicarse con su entorno, agregando al llanto, la muecas y el movimiento de los ojos, también su voz.
Ahora es momento de brindarle mayor estímulo sensorial como cantarle, hablarle, hacerle escuchar sonidos, música, objetos para tocar. Pero sobre todo querrá más mimos y caricias. En esta etapa puede distinguir no solo objetos de colores más brillantes, sino las distintas texturas al desarrollar su percepción táctil. Es así que un muñeco de peluche ya no será igual que otro de goma, uno liso de otro rugoso, etc.

  • 2º TRIMESTRE DE VIDA

El desarrollo del bebé de los cuatro a los seis meses

En este tiempo nuestro hijo adquiere no solo fuerza, sino también mucha habilidad. Es capaz de levantar la cabeza, patalear, girar sobre sí mismo, aferrarse a nuestras manos y hacer ejercicios diferentes. El sexto mes, además, representa el inicio del destete.
Poco a poco, nuestro hijo logra agarrarse las rodillas y los pies con sus manos. Cuando está acostado de espaldas, realiza movimientos parecidos a los de un nadador. Esto sucede porque se está preparando para aprender a gatear. Los ritmos de sueño son más regulares.
El niño duerme de diez a once horas cada noche. Duerme dos o tres siestas durante el día.
Aunque a su manera, ya es capaz de dialogar con su mamá y cada vez con más frecuencia, observa todo lo que sucede a su alrededor.
Nuestro hijo crece normalmente. Ya sabe “contestarnos”, a su manera (con balbuceos, risas, llanto, etc.), y nos “habla” riéndose placidamente. Nosotros también lo comprendemos perfectamente. Nos parece que ha pasado poco tiempo desde que nació. Hace tres meses que ya esta en la casa y ya es un integrante más del núcleo familiar. Los abuelos, los tíos y los amigos ya lo conocen bien y él da muestras de agradecimiento a todos.
Es sociable, por lo menos por el momento, aunque todo su mundo es su mamá: el pecho que le ofrece, los cariños que le prodiga mientras lo cambia o los lindos momentos del baño que tanto le gustan. El segundo trimestre del bebé representa un período que puede considerarse feliz. Si nuestro hijo ya se acostumbró a nuestro ritmo, o nosotros nos hemos acostumbrado al suyo, todos comenzaremos a disfrutar de los frutos de un conocimiento que ha sido difícil y laborioso pero muy importante. En todo este tiempo, nuestro hijo también ha adquirido mucha fuerza.
Es capaz de levantar enérgicamente la cabeza cuando esta acostado boca abajo; también patalea con fuerza. Ahora, duerme un poco menos que antes. Suele entretenerse mirando lo que ocurre a su alrededor, girando la cabeza a ambos lados con gran facilidad. Durante esta etapa de grandes progresos, podemos contemplarlo con más tranquilidad y aprender con menos angustia lo que significa su llanto, al que ahora se añaden otras señales nada sencillas.
Hacia el final de este segundo trimestre, tendremos la agradable sorpresa de apreciar cómo es capaz de permanecer sentado, incluso sin apoyo. También juega con todo su cuerpo, aunque su parte preferida son las manos. Se mete en la boca todo lo que esté a su alcance. Después de este trimestre, nos espera una importante tarea: la introducción de nuevos alimentos, además de la leche materna. Nuestro hijo probara las primeras frutas (banana, manzana, naranja) y los cereales (sin gluten) y empezara a familiarizarse con la cucharita. No hay que olvidar que todo este proceso debe desarrollarse con mucha paciencia.

Cuarto mes
Hacia el final del cuarto mes, nuestro bebé comienza a distinguir perfectamente los colores. Enfoca con facilidad a diferentes distancias, aunque prefiere mirar los objetos o las personas que se encuentran a un metro aproximadamente. Logra seguir con facilidad los desplazamientos de una persona o de una cosa en la habitación. Los movimientos de los ojos son menos bruscos. También controla mas la coordinación del movimiento manos-ojos. Sus manos, además de estar abiertas, se mueven en la dirección que desea. Nuestro hijo responde al escuchar el sonido de una voz. Si lo llamamos por su nombre, pronto aprenderá a contestar. Disfruta emitiendo determinados sonidos. Sus incomprensibles balbuceos se transforman en sílabas, carcajadas o pequeños gritos. Si le hacemos cosquillas, ríe con fuerza.
Un carácter propio
Nuestro hijo demuestra abiertamente quien le agrada, sonríe a los miembros de la familia o a otras personas que conoce y que le simpatizan. En el caso de que tengamos otros hijos, es aconsejable que los involucremos en el crecimiento del hermano. Debemos permitir que levanten a su hermanito (con mucho cuidado, naturalmente). También hay que animarlos a que mantengan una buena relación con el recién llegado e involucrarlos en los cuidados que requiere, como bañarlo o vestirlo, aunque sin insistir si se resisten. Durante este periodo, nuestro hijo se ha convertido en el protagonista. Si es un niño abierto, no debemos animarlo demasiado a la hora de ir a la cama. Un público que lo ve con admiración puede excitarlo hasta el punto de no dejarlo dormir.



Quinto mes
Se trata de una fase de transición. Durante la misma, a su apego por las cosas acostumbradas se une el deseo de hacer sorprendentes descubrimientos. Manteniendo las extremidades extendidas hacia adelante, es capaz de alzar la cabeza y arquear la espalda. A fines del quinto mes, posiblemente podamos contemplarlo colocando las piernas debajo del abdomen, como si pretendiera caminar a rastras. Para él, cada día representa una conquista. Siempre se despierta antes que el resto de la familia. Cuando se duerma debemos poner en la cuna su juguete preferido; puede que a la mañana se decida a jugar con él, aunque nosotros no estemos.
Otros pasatiempos
Sus gorjeos son más frecuentes. Une las vocales con las consonantes; “da” se transforma en “dada”, cosa que lo entusiasma. También disfruta escuchándonos. Hay que hablarle y repetirle los nombres de las cosas. Los paseos le encantan. Son muchas las cosas que aún puede descubrir. Sabe como jugar solo, por eso debemos cambiarle con frecuencia los juguetes.



Sexto mes
Durante el sexto mes, es probable que nuestro hijo empiece a arrastrarse por el suelo.
Un equilibrio bastante precario
Hacia finales del sexto mes, algunos bebés logran permanecer sentados con un apoyo detrás de la espalda. Otros se balancean, lo que significa que no están preparados para adoptar la posición erguida. Mientras permanece acostado boca arriba o boca abajo, toma confianza en su cuerpo. Sus manos siempre han constituido un gran centro de interés, pero ahora juega con sus pies.
Cualquier objeto se transforma en un juguete para él: el collar de mamá o una cajita, además de sus propios juguetes. Cuando el bebé permanece despierto, todavía sigue haciendo algunos gorjeos, aunque su forma principal de expresarse sigue siendo limitada. La hora de comer es una ocasión ideal para jugar. Para el bebé no es suficiente experimentar solo con la boca. Quiere tocar, manipular, aplastar y desmenuzar. De este modo, practica la movilidad de sus dedos.
Manifiesta sus sentimientos
En estos meses el humor de nuestro hijo cambia muy seguido. Puede llorar por cualquier tontería o dejar de hacerlo, si se distrae. No nos puede seguir por la casa, pero tiene plena conciencia de nuestra presencia porque reconoce los ruidos que hacemos. También intentará llamar nuestra atención, aunque a su manera. Es importante responder a estas llamadas debido a que esto representa el primer paso para enseñarle a comunicarse con los demás. Es el momento en el que desea saber más cosas acerca de mamá y la toca por todas partes: le agarra el cabello o las orejas.
Mamá se transforma en su juguete preferido. Le sigue gustando estar con otras personas pero ahora no le sonríe a todas. Escoge a aquellos con quien quiere estar y si estos se alejan se pone a llorar. Es posible que a algunos bebés les guste que los lancen por los aires. Sin embargo, como no todos son iguales, no es aconsejable obligarlos a semejantes juegos. En especial si manifiestan miedo.
Estar en compañía de nuestro hijo es muy divertido y gratificante ya que ahora podemos interactuar con él y obtener una respuesta.
Nuestro hijo empieza a gatear
Cerca del sexto mes, es normal que el bebé empiece a arrastrarse con el abdomen por el suelo, aunque puede adoptar otras técnicas.



  • 3º TRIMESTRE DE VIDA

El desarrollo del bebé de los siete a los nueve meses

Durante este trimestre, el bebé empieza a gatear, le pueden salir sus primeros dientes y, hacia el fin del noveno mes, algunos dan sus primeros pasos.
Del séptimo mes en adelante, el bebé pone en práctica todo lo que ha aprendido durante los meses anteriores. No sólo demuestra un progreso en sus movimientos, sino también a nivel intelectual. También son importantes los avances alcanzados en el desarrollo de su pensamiento y de su lenguaje. El pequeño toma parte con mucho entusiasmo en los juegos colectivos y participa seriamente en la vida familiar.
Durante esta época, se inicia el tan largo e importante periodo de la curiosidad: el pequeño asimila todo lo que ha examinado, repitiéndolo luego con los mismos gestos. Es tremendamente emprendedor, y carece por completo de sentido del riesgo. Toca y abre todo, golpea lo que tiene al alcance de la mano, lo mastica, lanza cualquier objeto. Si le imponemos límites, se ofende. Su enojo lo expresa mediante gritos o llantos. Alrededor del noveno mes de vida, la curiosidad de nuestro hijo se acrecienta. Si somos maniáticos del orden, sería mejor que nos resignemos.
Lo contrario supondría sostener una lucha con él que está perdida de antemano. Durante este tercer trimestre, el bebé no está solamente ocupado en crecer; también esta comprometido en una de las experiencias más importantes de este periodo: el conocimiento de los sabores de los alimentos que le ira proponiendo el destete gradual. Poco a poco, además del pecho llegará la cucharita. Durante estos tres meses, el pequeño comienza a gatear. También le salen los primeros dientes. Y finalizado este trimestre, ocurrirá algo sorprendente: intentará dar sus primeros pasos. ¿Y su salud? ¿Qué trastornos caracterizan estos intensos meses, tan ricos en experiencias? Estos pequeños trastornos, que analizaremos, a menudo proporcionan grandes sustos a los nuevos papás.
Durante este trimestre, se completa el destete y algunos bebés logran ponerse de pie si les ofrecemos un apoyo. La casa se convierte en un campo de batalla. Todo lo que esté al alcance de la mano del bebé está en peligro.
Es el momento de las grandes curiosidades, en su mayoría relacionadas con el miedo. El bebé desea descubrir otras habitaciones de la casa, pero teme alejarse de nuestro lado. Podemos ayudarlo haciendo que note nuestra presencia. También es el periodo de los primeros dientes y, además del querido sabor de la leche, empezará a probar nuevos alimentos.

Séptimo mes
Muchos niños de siete meses ya gatean y exploran a su alrededor. Nuestro hijo logra levantarse si se apoya en algo y comenzará a tambalearse hacia adelante y hacia atrás. Después de un tiempo también logrará dar su primer paso. Sin embargo, debemos tener en cuenta que no todos los niños aprenden igual. Puede darse el caso que el niño de su primer paso hacia un costado o hacia atrás, aunque no tardará en corregir su dirección. Otros prefieren permanecer sentados o arrastrar la cola por el suelo para después pasar directamente de esta fase a la posición erguida. Es una etapa en que no están quietos ni un momento.
Su juguete preferido
Sus juguetes preferidos son todos los que se mueven, aunque sigue adorando a su querido peluche y a su querida mamá. Su mamá ha sido su primer juguete y sigue siendo la protagonista de todos sus juegos.
Tocar, una gran pasión
El bebé empieza a agarrar las cosas de maneras más sofisticadas. No emplea solo la mano, sino también los dedos. Las manos comienzan a serle tremendamente útiles. Utiliza ambas indistintamente. Si nuestro hijo es zurdo, debemos tranquilizarnos. Es algo normal. La clave es dejar que sea él quien elija aquello que más le gusta sin forzarlo.


Octavo mes
Alrededor de los ocho meses, pueden cambiar los horarios del sueño y las costumbres en las comidas. Muchos bebés se niegan a que sigamos dándoles la comida. Quieren comer solos con las manos. Pero, cuando empiezan a salirles los dientes, suelen perder por completo el interés por la comida, tardando horas en comer. No existen consejos especiales para salir al paso de esta situación. Lo único que podemos hacer es mantener la tranquilidad.
No debemos obligarlo a comer. Puede que algunos niños aún duerman dos siestas durante el día hasta los catorce o quince meses, pero lo más normal es que a esta edad casi todos los pequeños solo hagan una pequeña siesta diaria.
Un poco de firmeza
Ya tiene edad de comprender un poco de firmeza. Puede que se haga el caprichoso antes de acostarse, pero no debemos permitirle que se canse demasiado. Un gran cansancio puede producir insomnio. Nuestro hijo depende por completo de nosotras. Por eso, a partir de este momento, es aconsejable marcarle unos horarios que debemos mantener durante bastante tiempo. Aunque sus berrinches hagan pensar lo contrario, nuestra firmeza y nuestras tentativas para calmar su excitación le darán seguridad y harás que se sienta feliz.
Se prepara para hablar
El niño puede señalarnos lo que desea o seguir con la mirada lo que le indicamos. También es capaz de distinguir un objeto interesante entre otros, por lo que resultará oportuno esconder los objetos que no podamos darle. Repite con frecuencia silabas que ha oído. Muchas de sus palabras, que para nosotros no tienen ningún significado, representan lo que nos ha oído pronunciar, solo que aún no puede hacerlo de forma correcta.



Noveno mes
Quiere “correr” por la casa, quiere tocar todo. En estos momentos, es indispensable procurarle un ambiente seguro e higiénico. Nunca debemos dejar a su alcance tijeras, cuchillos ni detergentes. Debemos desenchufar los artículos electrodomésticos (como el tostador), después de usarlos. Hay que girar hacia adentro todas las asas de las ollas o los mangos de las sartenes cuando cocinamos. Mientras planchamos, debemos prestar mucha atención al cable de la plancha. Le explicaremos el significado de la palabra “quema”, manteniendo su mano a cierta distancia de la hornalla para que pueda sentir su calor. Repetiremos el gesto con nuestra propia mano diciendo “quema” con un tono más alto a medida que nos acercamos al calor. Luego, apartaremos la mano dando muestras de dolor. El niño comprenderá.
Coordina los movimientos
El primer movimiento coordinado que el niño realiza consiste en sostener un objeto con la mano, mientras que con la otra lo golpea. Hasta este momento, siempre había empleado ambas manos para realizar esta misma acción. Sus juguetes ahora tienen ruedas o partes giratorias, aunque también puede ser útil un tambor con sus palitos o simplemente una caja con una cuchara de madera.
Es curioso y simpático
¡Cada día es más simpático! Los niños que tienen hermanos aprenden mucho de ellos, pero asimilan menos. Estos pequeños aprenden por imitación, no por sus propios descubrimientos. Como los adultos, también sus hermanos intentan explicarles el empleo “correcto” de un juguete, privando al pequeño del placer del análisis o del descubrimiento personal. En compensación, la compañía de los hermanos tiende a sustituir, en parte, la necesidad de la mamá.
Nuestro hijo toca todo. Por eso, debemos prestar atención a todos los objetos que tenemos en casa que puedan ser peligrosos. Es mejor tener durante algún tiempo una casa semivacía, pero segura.


  • 4º TRIMESTRE DE VIDA

El desarrollo del bebé de los diez a los doce meses

Tu hijo se arrastra gateando por toda la casa con una rapidez asombrosa. Se mete en la boca todo lo que esta al alcance de sus manos. Si es muy grande para poder “comérselo”, lo deja caer. Nuestra casa se transforma en un campo de batalla. Es casi imposible controlarlo para impedir que se haga daño. En estos momentos, es necesario que la casa ofrezca una seguridad total. Los armarios que están a su alcance deben estar bien cerrados. Los enchufes deben tener protectores. Cuantas más precauciones tomemos, mejor. Por eso, es imprescindible tener un botiquín con todo lo necesario: gasas estériles, algún antiséptico, vendas adhesivas (las hay suaves y elásticas, que no dejan pasar el agua y la suciedad así como con motivos infantiles), un producto calmante contra las quemaduras, crema contra las torceduras y contusiones, termómetro, algodón, pinzas, tijeras, etc. Nuestro hijo esta descubriendo la independencia. Cuando come, quiere hacerlo solo. Si desea una cosa, la señala repetidamente.
Si le damos una orden sencilla, obedece si quiere. No le gusta estar solo. Cuando no le hacen caso, protesta con firmeza. Sus manos son capaces de agarrar cosas. Sus dedos se han especializado de tal forma que pueden agarrar hasta una miga de pan. Es capaz de sostener dos objetos con una sola mano, lo cual hace a menudo cuando juega con bloques de plástico. Sabe “leer” a su manera un libro. Se pasa mucho tiempo estudiando sus ilustraciones. Sus palabras aún no son claras, pero su manera de comunicarse con los demás si lo es. Sabe expresar por medio de la mímica todo lo que quiere decir. Cuando no lo comprenden, lo hace con un llanto de disgusto. Este trimestre nos tiene preparadas algunas sorpresas desagradables: dolores de estómago, otitis, resfríos... Es posible, si tiene un hermanito, que incluso se presenten las enfermedades eruptivas como la rubéola o la varicela.
Mejora la habilidad manual y aumenta la capacidad para darse a entender, aunque sin palabras. Después, cerca del final de su primer año, el niño podría dar, incluso, sus primeros pasos.
Nuestro hijo es una persona emprendedora. Gatea con rapidez por toda la casa e intenta apoyarse en algo para pararse. Cerca de su primer año, se acercará tambaleándose hacia nosotros.
Este es un período de dolor de espalda, de paciencia, de mucha atención y de alegría. En este trimestre, nuestro hijo será capaz de dar algunos pasos, aunque muchas veces parezca que se tambalea para un costado.

Décimo mes
Ya distingue el tamaño de las cosas en relación con la distancia. Reconoce cuando le estamos preparando la papilla por los ruidos que proceden de la cocina. Sabe que vamos a salir, cuando ve que nos ponemos el suéter o que sacamos la campera del armario. Sus gorjeos se parecen mas a un autentico “discurso”.
Se consuela solo
Muchos niños se aferran a un pedazo de ropa, a un muñeco o a una colchita, porque les da un sentimiento de seguridad. Incluso, chupan estos objetos, ya que a través de ellos recuerdan a su mama. Es mucho mejor no reprimir esta conducta, el niño está solucionando por sí solo sus conflictos internos.

Décimo primer mes
Pasea entre los muebles de toda la casa. Si tenemos alfombras u objetos que no deseamos que se rompan, será mejor quitar- los durante algún tiempo. Apoyándose en una mano, probara levantarse del suelo, utilizando una silla como apoyo, También tendrá que hacer frente a sus primeras caídas. Será mejor no gritarle ni preocuparnos mas de lo necesario.
Hablémosle claro
Son pocos los bebés que hablan antes de cumplir un año, lo cual no es un signo especial de inteligencia. Ellos tienen un lenguaje propio. Algunas veces, resumen toda una palabra en una sola sílaba. En otros casos, emplean sonidos que permiten identificar el objeto en cuestión: “chu-chu” quiere decir “tren” y “guau-guau” significa “perro”. Lo que importa es que los adultos no empleen este lenguaje, sino que se dirijan a él empleando las palabras justas, con su pronunciación exacta, para que vaya aprendiendo a decirlas correctamente. El niño es más consciente de su propia identidad. Sabe cuales son sus dimensiones, que necesita o lo que más le gusta. También sabe con toda claridad lo que no le gusta y nos lo intenta decir. Su curiosidad es mayor. Le atraen mas los juegos de acción.


Décimo segundo mes
Se concentra mucho tiempo encendiendo o apagando la luz, o tocando un interruptor. Le gusta todo lo que se desplaza. Intenta agarrar un objeto que se encuentra fuera del alcance de su mano. Descubre distintas formas de hacer una misma cosa. Hacia fin de este mes, aumenta su sentido del humor. Disfruta cuando nos reímos por algo que hace, a tal punto que tiende a repetirlo en otras ocasiones.
Nunca debemos recurrir a los castigos físicos
Nuestro hijo ya distingue lo que esta bien de lo que esta mal. En su interior comienza a desarrollarse una rudimentaria forma de conciencia. Esto no significa que no siga mostrándose caprichoso. Somos nosotros quienes debemos tratar de no perder el control. Demasiados reproches lo pueden llevar a poner poca atención a todo lo que le decimos. Será mejor llamarle la atención sólo por cosas de importancia, como un comportamiento peligroso para su salud, o cuando agrede a otras personas. No debemos recurrir a los castigos físicos por insignificantes que sean. El chiquito los percibe como una agresión, como un rechazo a su persona. Nuestro tono de voz o una expresión seria son medios mucho más eficaces. Después de su primer año, el niño actúa con más conocimiento ya que está aprendiendo a pensar, además de a hablar, para poder comunicarnos lo que piensa.
Se independiza
El bebé ha llegado a una etapa fundamental. De un bebito dependiente y frágil se ha convertido en un individuo casi autónomo, con gustos propios, pero siempre con una desesperada necesidad de tener cerca a su mamá.

martes, 18 de diciembre de 2007

Bronquiolitis, uno de cada seis bebés padecen esta enfermedad

Entre el 10 y el 15 por ciento de los niños españoles menores de un año padecieron bronquiolitis, enfermedad que ataca las terminales de los bronquios o bronquiolos, sostiene el Servicio Vasco de Salud, con sede en Bilbao.
Aunque esta cifra es porcentualmente considerable, el índice de mortalidad en los neonatos por bronquiolitis es bajo, respecto a otras enfermedades, como la neumonía y los males congénitos. Según la entidad estadística de salud mexicana -INEGI SSA/ DGEI- de cada 100 mil niños nacidos vivos, 20 mueren de este mal. Esta cifra corresponde al 1,23 por ciento de infantes que falllecen por esta causa. Si no es tratada a su debido tiempo y con los cuidados necesarios, la bronquiolitis puede desencadenar una neumonía o crup, enfermedades con mayores índices de mortalidad.
Según el Servicio Vasco, la bronquiolitis puede ser causada por varios tipos de virus entre los que se encuentran el Virus Respiratorio Sincital, el Virus Adenovirus, el Virus Parainfluenza, el Virus Rinovirus o el Virus Influenza.
En los países que presentan estaciones climáticas, se desarrolla con mas facilidad durante el invierno y, en los países tórridos, estos casos se presentan durante todo el año, con mas frecuencia en las ciudades más húmedas y en las que ocurren cambios de clima constantes como Barranquilla y Bogotá, en el caso colombiano.
Síntomas
La bronquiolitis es una infección en la vía aérea inferior (causada por los virus antes mencionados) que ataca generalmente a los lactantes y que reincide tiempo después de la primera recaída. Puede causar eventualmente una afección en las vías respiratorias del niño. Según la pediatra colombiana, María José Pedraza, la bronquiolitis empieza con todos los síntomas de la gripe o catarro de vía aérea superior, desencadenando a los pocos días (entre 2 y 5) los siguientes síntomas:

  • Gran dificultad respiratoria. Respiración corta y agitada, algunas veces produciendo un silbido parecido al que produce el asma
  • Tos constante
  • Fiebre baja durante los primeros días
  • Color pálido o azulado en la cara o algunas partes del cuerpo (piernas, pies, estómago)
  • Dificultad para conciliar el sueño
  • Dificultad para tomar el pecho o el biberón
  • Pausas respiratorias o apneas (más comunes en bebés prematuros)
Esta enfermedad, que afecta principalmente a los niños, puede transmitirse por las secreciones respiratorias, por contacto directo u objetos del hogar, especialmente en el primer año del bebé. La duración de la incubación varía de 2 a 8 días, dependiendo del virus que la cause. Posteriormente, la enfermedad puede durar tres días, en promedio, con algunos síntomas más largos, como la tos que puede perdura hasta por 3 semanas más.
Lo que los padres pueden esperar
Al primer síntoma de bronquiolitis, es necesario acudir inmediatamente a su médico o a una sala de urgencias para que se evalúe si es necesaria o no la hospitalización del niño. Una vez en la clínica, puede tratarse de la siguiente manera (el tratamiento dependerá del nivel o grado de la enfermedad y del médico que trate al niño):
  • Puede colocársele al niño un sensor en sus dedos un Oxímetro o Saturómetro para asegurarse de la oxigenación de la sangre.
  • Puede suministrársele oxígeno
  • Puede tomársele un Rx de Tórax si hay sospecha de neumonía
  • Puede practicársele un cultivo de virus en las secreciones nasales.
  • Puede iniciarse un tratamiento por medio intravenoso.
  • Puede iniciarse por vía inhaladora, el suministro de una medicación broncodilatadora, por medio de neobulizador o una aereo-cámara.
  • En algunos casos, el equipo médico decide utilizar corticoides, para tratar los casos más severos de bronquiolitis.
Según Pedraza, es importante que los padres pregunten constantemente por el tipo de tratamiento que se está siguiendo, pues algunos procedimientos (como los llevados a cabo por vía intravenosa o la terapia respiratoria) pueden causar dolor en los niños y, por tanto, alteraciones en los padres.
Recomendaciones para los padres
Independientemente del tratamiento médico, los padres del niño enfermo deben contribuir en dos de los procesos más difíciles: comer y dormir. Comer, puesto que su estado de agitación impide, en algunos casos, la toma de pecho o biberón. Según Bárbara de Zuleta, líder de la Liga de la Leche en Bogotá (Leche League), algunas madres que conocen los síntomas de la bronquiolitis descubren prontamente la anomalía en sus hijos, por la dificultad para recibir leche materna. Dormir también resulta un proceso complejo, en la medida en que los síntomas de congestión y dificultad para respirar se agravan -especialmente en la madrugada- impidiendo la conciliación del sueño o mantener el sueño profundo.
Las recomendaciones para la alimentación, sostiene Zuleta, están basadas en la modificación de los horarios. Debe reducirse el tiempo de cada toma, pero incrementar el número de comidas diarias. En los niños mayores de cinco meses, que usualmente no tienen a la leche como único alimento, este proceso -agrega Zuleta- se facilita, pues la misma posición de alimentación materna (acunados a la madre) los congestiona. En todo caso, afirma la experta, la leche materna por su variación de acuerdo a las necesidades del bebé, es una buena medicina para generar anticuerpos en los niños enfermos.
En el caso del sueño, si el paciente es bebé, puede resultar aconsejable -a menos que el médico indique otra cosa- que duerma con su madre ligeramente sentada, sosteniéndolo en el pecho. Si es un niño mayor de 6 meses, sostiene Pedraza, deberá dormir inclinado, recostado sobre almohadas.
Estas recomendaciones permiten que las vías respiratorias del niño estén -por más tiempo- libres de mucosidades.
Un porcentaje importante de los padres, siguiendo tradiciones familiares, suele utilizar humidificadores, con el fin de hacer más fácil la respiración. Pedraza sostiene que, por el contrario, su aporte a la solución de la bronquiolitis es ineficaz y, en algunos casos, contraproducente. De la misma manera, es importante evitar la medicación de jarabes o expectorantes, por parte de los padres de familia.
Prevención
Los virus que producen enfermedades en el tracto respiratorio no han podido ser atacados por vacunas. De esta forma, la única prevención a este mal corre por cuenta del cuidado que los padres deben tener sobre las rutinas de sus hijos. No exponer a los bebés a cambios bruscos de temperaturas o a corrientes de aire, puede ser un primer camino de ayuda. Los niños, especialmente en los primeros meses de vida, no deberán ser expuestos a grandes multitudes como centros religiosos, centros comerciales y supermercados. En el hogar, resulta importante, una revisión de un experto que evite las corrientes de aire y la humedad
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jueves, 13 de diciembre de 2007

Consejos de Terapia Ocupacional para mejorar la conducta

Todos conocemos niños desobedientes, inquietos o malos estudiantes. Y no es que sean así porque quieran. En muchos casos no son responsables de su actitud, porque hay algo más fuerte que ellos que determina su comportamiento. Ese algo puede ser un trastorno del procesamiento sensorial (TPS), también conocido como disfunción de la integración sensorial (DIS).El TPS o DIS se presenta cuando el sistema nervioso central no es capaz de interpretar y organizar adecuadamente las informaciones captadas por los diversos órganos sensoriales. Por tanto, tampoco puede analizar y utilizar dicha información adecuadamente para entrar en contacto con el ambiente y responder eficazmente a los múltiples estímulos del entorno.
Un trastorno en el procesamiento sensorial afecta profundamente a la capacidad de afrontar las ocupaciones de la vida cotidiana. Sencillas actividades como comer, vestirse, bañarse, jugar o hacer las tareas del colegio se convierten en inconvenientes difíciles de superar. Como consecuencia de un TPS pueden aparecer problemas emocionales, sociales y académicos, que en muchas ocasiones son achacados a otros motivos.
La Dra. Jean Ayres, terapeuta ocupacional estadounidense, fue la primera en describir un conjunto de conductas atípicas relacionadas con un procesamiento sensorial deficiente. Sus investigaciones la llevaron a formular la Teoría de la Integración Sensorial. Hoy día sabemos que los principios de esta Teoría son útiles no sólo para los niños que padecen TPS, sino para todos. Tener en cuenta los estímulos sensoriales que reciben los niños y los jóvenes, padezcan TPS o no, les puede ayudar a ser más eficaces en el desempeño de sus ocupaciones diarias y en su interacción con el entorno.
Los siguientes consejos para ayudar a los niños y jóvenes en su vida diaria están basados fundamentalmente en la Teoría de integración sensorial.
Adolescentes sanos
Actividades como patinar, andar en monopatín o hacer acrobacias en bicicleta suelen gustar mucho a los adolescentes. Y son una excelente manera de obtener grandes cantidades de estímulo vestibular, esencial para muchos adolescentes de cara a sentirse tranquilos y serenos. Sin embargo, la falta de espacios adecuados para desarrollar estas actividades las convierte en un estorbo para quienes no las practican.
Diversas investigaciones apuntan a la necesidad de que los adolescentes realicen actividades físicas variadas. Ante el alcohol, el tabaco y drogas en general, los jóvenes que practican actividades físicas tienen menos probabilidades de sucumbir que los adolescentes que pasan la mayoría de su tiempo en ocupaciones como ver la televisión, jugar a la videoconsola o escuchar música, según atestiguan numerosos estudios. Los jóvenes más activos también corren menos riesgo de verse implicados en violencia callejera, actividad sexual prematura o delincuencia.
Implicar a los jóvenes en sanas y productivas ocupaciones es esencial para favorecer una adecuada participación social.


  • Los jóvenes y el estudio
    A la hora de estudiar, los jóvenes deben encontrarse en un estado adecuado, es decir, relajados y descansados. Para que la mente esté activa y atenta, el cuerpo no debe hallarse cansado ni tenso.
    Se ha comparado nuestro estado de alerta y atención con el motor de un coche, el cual puede tener un nivel de revoluciones demasiado alto o demasiado bajo. Del mismo modo, nosotros podemos estar demasiado excitados o demasiado relajados; ambos estados nos impedirán concentrarnos y aprender adecuadamente.
    Si antes de estudiar se ve mucho la televisión o se juega en el ordenador o en la videoconsola, la mente estará demasiado excitada. Al contrario, la mente estará demasiado relajada, por ejemplo, si el estudio se realiza nada más despertar o a altas horas de la noche.
    Hacer yoga, practicar deporte, dar un buen paseo al aire libre o realizar otras actividades similares antes de ponerse a estudiar, ayuda al organismo a encontrar el estado de equilibrio apropiado para la concentración y el aprendizaje.

  • El niño y la rutina
    Para que los niños puedan regular su conducta es importante que sus actividades diarias estén organizadas de un modo equilibrado y previsible. A todos los niños les resulta tranquilizante saber lo que va a ocurrir a continuación.
    Del mismo modo que el suspense y lo desconocido excitan, las vidas desordenadas, con muchos cambios imprevisibles, producen inseguridad o excitación que se traduce frecuentemente en conductas negativas.
    Como es normal, todas las familias tienen momentos en los cuales hay que romper la rutina. En dichos momentos, debemos intentar mantener cuantos más elementos de la rutina sea posible. Por ejemplo, si se va a dormir fuera conviene llevar el muñeco, el libro de cuentos u otros elementos que suelen formar parte de la rutina de acostarse.
    Grandes cambios, como mudarse de casa, por ejemplo, pueden ser especialmente difíciles para los niños. Prepararlos, explicándoles claramente lo que va a pasar, les ayuda a sentirse más tranquilos. Hacer un dibujo o un juego con los acontecimientos especiales que se aproximan ayuda a que los niños estén más preparados para afrontarlos.

  • El autocontrol en los niños
    Habitualmente los problemas de comportamiento y atención en los niños son abordados con fármacos o con programas conductuales basados en premios y castigos.
    Ambas estrategias suelen dar buenos resultados, aunque con el inconveniente de que representan un control externo sobre el niño y pueden crear dependencia. Es decir, el niño funciona bien con la pastilla o con el premio correspondiente; pero si le faltan, su actitud empeora.
    Para evitar dicha dependencia, en coordinación con el médico o el psicólogo, el terapeuta ocupacional especializado en integración sensorial trabaja con el niño el aprendizaje de la autorregulación. Tras una evaluación específica del niño, se diseña un programa de actividades individualizadas, acorde con sus características sensori-motoras.
    Es imprescindible que padres y educadores sepan reconocer los estados de alerta inadecuados. Por ejemplo, un exceso de actividad o estar irritable son síntomas de un nivel de alerta inapropiado.
    Si se sabe cómo lograr que un niño se autorregule mediante una actividad ocupacional, se evitarán muchos problemas.

  • El niño y los actos sociales
    Para que la presencia de niños en actos sociales donde se requiere tranquilidad y silencio no acabe en riñas, castigos y disgustos, la Terapia Ocupacional nos brinda algunas estrategias.
    A muchos niños les resulta difícil permanecer sentados y tranquilos, por ejemplo, durante una ceremonia de boda o en una comida en un restaurante. Como es normal, se mueven, tocan todo lo que está a su alcance y buscan maneras de estimular su sistema nervioso.
    Para tratar de evitar esas conductas, debemos procurar que anteriormente obtengan la dosis sensorial que necesitan. Por ejemplo, actividades como saltar a la comba, jugar intensamente en los juegos del parque o jugar al balón proporcionan sanos estímulos vestibulares y propioceptivos que ayudan a regular el estado de alerta y tener más tranquilidad.
    Debemos evitar que vean televisión, que jueguen a la videoconsola o que realicen otros juegos sedentarios justo antes de un acto social formal. Si previamente han tenido bastantes estímulos sensoriales, proporcionarles después algunos juguetes pequeños será suficiente para que se entretengan y no molesten a los demás.

  • El niño en el supermercado
    Para prevenir caprichos y berrinches por parte de los niños mientras se hace la compra, la Terapia Ocupacional nos ofrece varias estrategias.
    Hay que implicar a los niños en la ocupación, lo cual hará que se sientan importantes, no se aburran y, por tanto, no empiecen con perretas para reclamar la atención. Por ejemplo, podemos preparar en casa la lista de la compra con ellos, aprovechando el momento para practicar la escritura y, a la vez, introducirlos en el arte de gestionar un hogar.
    Una vez en el supermercado, el niño puede levantar bolsas de patatas y paquetes de leche para meterlos en el carro o llevar alguna bolsa con los artículos comprados. También puede ayudar a meter la compra en el coche o llevarla hasta casa, guardarla en los armarios, etc.

  • Viajar en coche con niños
    Tener un desplazamiento tranquilo en el coche con dos o tres niños en el asiento trasero es algo que parece a veces imposible. El no poder moverse del sitio y las escasas posibilidades de cambiar de postura causan que muchos niños se vuelvan más irritables en el automóvil. En ese estado es más probable que estallen riñas y conflictos entre los ocupantes del asiento trasero.
    Por ello, hay que procurar que los niños tengan ocasión de moverse bastante y de tener actividades físicas suficientes antes de efectuar un viaje, porque es algo que les ayuda mucho a estar más tranquilos.
    Separar a los niños con unos almohadones o varios muñecos de peluche es una buena manera de evitar los pequeños roces que pueden transformarse rápidamente en grandes riñas.
    Poder escuchar música por unos cascos o ver una película en un reproductor de DVD es otro modo de mantener la atención de los niños alejada de las peleas. Si no, siempre es posible recurrir a algo más tradicional como es animarlos a cantar algunas de sus canciones favoritas.

  • El niño hipersensible
    El niño etiquetado como arisco es, a veces, un niño hipersensible táctilmente, al que la típica carantoña que los mayores suelen hacer en la cabeza le supone una verdadera molestia. Dada su percepción sensorial, afectada por un trastorno del procesamiento sensorial, es como si a nosotros se nos acercara alguien y nos proporcionara una dolorosa colleja.
    Padecer hipersensibilidad táctil también puede provocar que el niño rechace que le laven el pelo, la cara o los dientes. Asimismo, rechazar vestirse y tener dificultades con el sueño y la aceptación de alimentos son también problemas frecuentes en este tipo de niño.
    Debemos entender que hay una razón neurológica detrás de dichas conductas negativas y, por tanto, debemos tratar de adaptar las actividades diarias para que sean más llevaderas para el niño.

  • El niño y el sueño
    Los niños, para dormirse tranquilos, en los momentos previos tienen que evitar ciertos estímulos excitantes, como son ver la televisión y jugar a la videoconsola o al ordenador. Actividades como saltar o correr también deben evitarse a medida que se aproxima la hora de irse a la cama.
    Estas actividades físicas, sin embargo, deben formar parte de la rutina diaria del niño en otras horas, puesto que ayudan a regular el estado de alerta y facilitan que, más tarde, la transición entre la vigilia y el sueño se realice adecuadamente.
    Pero justo antes de dormir conviene realizar actividades que proporcionen estímulos relajantes. Por ejemplo, mecer a los niños, bien arropados y calentitos, ayuda a que se relajen antes de ir a la cama. Es preferible que el niño no se duerma mientras lo están meciendo, para que aprenda a dormirse solo en su propia cama.
    Una vez acostados, a algunos niños les viene bien que la ropa de la cama esté bien ceñida sobre ellos. Este estímulo de tacto profundo resulta muy eficaz para relajar; es comparable al efecto de un masaje relajante.

  • Niños que no comen bien
    Existen numerosas causas y de muy variados tipos por las que los niños no comen bien.
    A veces se trata de niños hipersensibles, es decir, con una excesiva sensibilidad oral, a los que les producen una sensación muy desagradable tanto las texturas como los sabores de los alimentos. Por esta causa, estos niños tendrán tendencia a los alimentos crujientes y secos o a los purés y líquidos muy finos. Hay otros niños cuya causa para no comer bien es el hastío que tienen de tomar siempre purés y papillas, cuando ya podrían estar con alimentos de texturas más duras. España es uno de los países donde los niños empiezan más tarde a comer texturas masticables. Igual que cualquier adulto se cansaría de comer siempre casi lo mismo, los niños también se hartan de tomar durante meses y meses comidas muy parecidas.
    En ambos casos, tanto en el de los niños hipersensibles como en el de los que están cansados ya de purés y papillas, puede resultar beneficioso incorporar a sus comidas alimentos crujientes, siempre teniendo en cuenta la capacidad de masticación del niño. Se les puede dar, por ejemplo, biscotes, ya que se deshacen fácilmente con la saliva en la boca, pero ofrecen una textura crujiente que suele gustar a casi todos los niños. Alternar una cucharada de verdura o fruta con un trocito de biscote también puede ser un buen truco.

  • Autonomía infantil en el cuarto de baño
    Las dificultades de muchos niños con el aprendizaje del uso de la bacinilla y el inodoro pueden ser debidas a un problema en el procesamiento sensorial.
    Es posible que un niño que no acaba de adquirir el control de sus esfínteres sea hiposensible a los estímulos y no sienta la necesidad de evacuar; o que la sienta in extremis, cuando ya no queda tiempo para acudir al cuarto de baño. Puede incluso no darse cuenta de que se ha manchado.
    Otros niños pueden ser hipersensibles y rechazar el contacto de su piel con la fría porcelana del inodoro. Algunos experimentan desagradables sensaciones en el momento de evacuar y optan por retener heces y orina para evitarlo. Esta conducta puede provocar infecciones y estreñimiento.
    En ambos casos, los juegos y las actividades que proporcionan estímulo propioceptivo, es decir, las que requieren fuerza muscular, ayudan a normalizar el procesamiento sensorial. Una intervención de Terapia Ocupacional basada en la Teoría de la Integración Sensorial también puede ayudar a que el niño responda de manera más adecuada a sus señales corporales.


Isabelle Beaudry Bellefeuille.Terapeuta Ocupacional. Presidenta de la Asociación Española de Integración Sensorial.