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miércoles, 26 de marzo de 2008

INTEGRACIÓN SENSORIAL. CÓMO CONVIVIR CON LA DISTORSIÓN


Rosina Uriarte Álvarez.Licenciada en Filosofía y Letras y Diplomada en Educación Infantil.Especializada en Estimulación Temprana y directora del Centro Bilingüe de Estimulación Temprana BRISBANE.
PROBLEMAS EN LA INTEGRACIÓN SENSORIAL, EL DISCONFORT DE LOS SENTIDOS

Relajaros e intentad imaginar lo siguiente:Encended la radio y no sintonicéis ninguna emisora; mantenedla en un sonido estático y subid el volumen.Pedid a alguien que encienda y apague las luces cuando él quiera.Sentaros en una silla rota (que tenga una pata más corta que las otras) y apoyaros en una mesa que también baile (imaginad una de las que están en los restaurantes y que nos hacen sentir muy incómodos).Ahora poneros un jersey apretado y áspero, en lugar de una camiseta cómoda; poneros también unos calcetines al revés, y unos zapatos un número más pequeño.Con todos estos aspectos en juego o sólo con un par de ellos, coger un libro e intentar aprender algo... Procurar mantener la calma, no os pongáis nerviosos y prestar atención a alguna persona que os intente explicar alguna cosa...
Esto nos lo propone Bárbara Viader, terapeuta especializada en Integración Sensorial. Ella ha exagerado la situación para que comprendamos mejor cómo se sienten los niños con dificultades para interpretar y organizar la información que les llega a través de los sentidos, lo que en términos técnicos se denomina ‘disfunción en la integración sensorial’.Como veremos a lo largo de este artículo, muchos de los problemas que se observan en nuestros niños y que les causan dificultades de aprendizaje y de comportamiento se deben a esta disfunción en la integración sensorial.

La Integración Sensorial


La Integración Sensorial es la función que cumple el Sistema Nervioso al procesar todo lo que captan nuestros órganos sensoriales.Cada día recibimos millones de estímulos que el Sistema Nervioso debe seleccionar, pues muchos de ellos son irrelevantes y debemos inhibirlos para no sentirnos abrumados y poder lograr los objetivos que nos proponemos en cada momento. Vivir sin esta inhibición sería realmente agotador y difícil. Sin ella, no podríamos prestar atención a lo que nos interesa, sino que atenderíamos a diferentes estímulos a la vez, teniendo que realizar un gran esfuerzo por centrarnos en la tarea más simple.En cada uno de los pequeños actos que realizamos a diario, cada vez que nos movemos, hablamos, nos relacionamos con los demás… existe una perfecta coordinación entre la información que entra en el Sistema Nervioso a través de los sentidos, y la que sale, en forma de nuestro comportamiento y nuestra actitud ante todo lo que nos rodea. Cuando nuestro cerebro procesa de forma correcta los estímulos que nos llegan, respondemos adecuadamente y de forma automática.

Disfunción en la Integración Sensorial


En los niños, la disfunción en la integración sensorial se hace muchas veces evidente ya desde edades tempranas. Debe preocuparnos, pues compromete su futuro éxito escolar, su manera de relacionarse y su autoestima. Son niños sanos, algunos con inteligencias superiores a la media, pero con comportamientos que sobresalen del grueso de los niños de su misma edad. Pueden mostrar una gran falta de control emocional, con reacciones exageradas y miedos a cosas habituales e inofensivas o a cualquier cambio en su rutina diaria. Tienen dificultad para prestar atención en clase y parecen no entender lo que se les dice. Se les califica como vagos y muy movidos y tienen problemas de aprendizaje.Estos niños sufren un déficit en su integración sensorial, la información que llega a su cerebro no es bien interpretada y organizada por lo que son víctimas de esta desorganización. A menudo se les riñe y llama la atención, por lo que caen en estados de ansiedad y frustración. Como resultado, estos pequeños se vuelven apáticos o hiperactivos y agresivos, y pierden interés en las clases. Los habituales métodos de premios y castigos no tienen el efecto deseado, pues lo que nos parece un comportamiento negativo susceptible de ser corregido es, en realidad, una reacción automática de un sistema nervioso desbordado.

Los sentidos


Todos estamos familiarizados con los cinco sentidos de la vista, el oído, el tacto, el gusto y el olfato. Pero hay más…De vital importancia es el sentido vestibular, pues nos ayuda a mantenernos erguidos y en equilibrio. Nos informa de los movimientos y posturas que debemos adoptar en cada momento para luchar contra la fuerza de la gravedad y no caer. Sin él no podríamos movernos libremente y sin miedo en el espacio que nos rodea.También es importante el sentido propioceptivo, nos aporta información de nuestras articulaciones y músculos para que podamos regular movimientos de precisión y la fuerza que utilizamos en cada acto que realizamos. Sin él no podríamos utilizar ningún utensilio, por ejemplo, y seríamos realmente torpes.Por último, el sentido del tacto es mucho más significativo de lo que normalmente suponemos. No solamente nos informa de la temperatura, la presión, el dolor, la dureza o suavidad de las cosas, etc. El sistema táctil tiene una gran influencia en nuestras emociones y sentimientos. A través del tacto experimentamos infinidad de sensaciones emocionales que impactan en nuestro estado de ánimo y determinan nuestra relación con los demás.

Síntomas que deben alertarnos


Una disfunción en la información que llega de los sentidos afectará siempre al carácter y comportamiento del niño, y por supuesto, a su rendimiento escolar. Algunos niños manifiestan desajustes en uno o varios de sus sentidos, otros los muestran en todos ellos.
El sentido más comúnmente afectado y el más importante para un buen rendimiento en el aula es el oído.Al igual que existen muchas anomalías en la visión, también existen variadas formas de oír, que pueden dificultar el desarrollo del lenguaje y la atención, además de contribuir muy directamente en el estado de ánimo. Un niño que no selecciona bien los estímulos auditivos, no podrá prestar atención a lo que dice el profesor en clase, o para hacerlo, tendrá que realizar un esfuerzo mayor que el resto de sus compañeros, esto es agotador y acaba distrayéndose al cabo de un rato. Constantemente nos llegan muchos y variados sonidos de nuestro entorno de los cuales no somos conscientes, pero estos niños no pueden "eliminarlos" para centrarse en lo que les decimos los padres o profesores. El caso es aún más grave cuando existe hiperacusia, cuando el niño oye por encima del nivel considerado normal. Entonces oirá sonidos que son inexistentes para la mayoría de nosotros que se añaden a todos los ya mencionados. Cuando la audición es muy sensible, puede llegar a ser dolorosa. Debemos prestar siempre especial atención a niños que se tapan los oídos ante los ruidos o la música. También a aquellos que parecen no escuchar, pues es posible que sufran de esta hipersensibilidad auditiva y utilicen la desconexión como un método de defensa. Por supuesto que tendremos en cuenta los niños con problemas en el lenguaje y en la atención. Y a aquellos que utilizan un tono de voz anómalo, pues es a través del oído que percibimos nuestra voz y así podemos regularla.
Cómo responde un niño ante el tacto puede darnos información sobre el estado de su integración sensorial. Algunos niños huyen del contacto físico con los demás, lo rechazan o reaccionan violentamente como si se les agrediese cuando otra persona les toca, sobre todo cuando lo hacen improvisadamente. Otros niños buscan más estimulación táctil de la que normalmente reciben, les gusta revolcarse por el suelo, luchar con fuerza y parecen no sentir dolor ante los golpes. En ocasiones buscan tranquilizarse o entretenerse tocándose insistentemente el pelo, la oreja, metiéndose algo en la boca…
Al igual que ocurre con los niños con disfunciones en la audición, su comportamiento puede parecer en ocasiones contradictorio. Niños que se quejan de pequeños ruidos se entusiasman con los petardos… niños que no parecen notar el dolor tanto como los demás, se quejan del roce de la ropa… Esto tiene una explicación: el provocarse dolor o una sensación táctil intensa hace que las pequeñas pero constantes molestias que sienten por su hipersensibilidad se vean amortiguadas por esa sensación más fuerte.
Los niños que no interpretan bien los estímulos vestibulares pueden mostrarse miedosos y torpes al correr, saltar, hacer deporte… Suelen huir de parques con columpios y toboganes, y probablemente no les guste montar en bicicleta o patinar. Otros, en cambio, no paran de correr, se suben a todas las vallas que ven y parecen no ser conscientes del peligro. Giran y saltan constantemente y les entusiasman los columpios, toboganes y atracciones de feria. Buscan continuamente una estimulación vestibular que no les llega con suficiente claridad y en la cantidad que necesitan.
En cuanto al sentido propioceptivo, cuando no informa adecuadamente nos encontramos con niños torpes y descoordinados. Niños que parecen romper todo lo que tocan, que no pueden evitar ensuciarse más que sus compañeros al comer y derraman a menudo lo que beben de un vaso. Se muestran rígidos en sus movimientos o todo lo contrario, parecen tener una tensión muscular débil. Podemos verles utilizar una fuerza exagerada para realizar un acto que no la requiere, o una fuerza insuficiente, esto se comprueba en la presión que ejercen al utilizar el lapicero al escribir o dibujar.
La visión, junto con la audición, es el sentido más importante en el rendimiento del niño dentro del aula. Problemas comunes como la miopía, hipermetropía, astigmatismo, etc. se deben a deformaciones orgánicas en el ojo propiamente dicho. Pero las deficiencias en la información que nos llega de los ojos, aún estando éstos en condiciones físicas perfectas, depende de cómo la interpreta nuestro cerebro. Es necesario que los ojos puedan converger ambos en un mismo punto sin realizar un esfuerzo mayor al habitual, y que puedan enfocar a diferentes distancias. Para poder leer y escribir es preciso que los dos ojos se muevan adecuadamente y de forma cómoda.La respuesta ocular en los niños que tienen cualquier pequeño trastorno en su sistema nervioso, como es el caso de la integración sensorial deficiente, suele ser inadecuada. Son niños con dificultad para aprender a leer o escribir, que no les gusta hacer puzzles o dibujar… Podemos notar que son buenos alumnos salvo cuando trabajan sobre el papel o copian de la pizarra, entonces su atención es limitada y los resultados son pobres.
El gusto y el olfato son sentidos menores a los que normalmente damos poca importancia. Pero cuando estos sentidos perciben más información de lo habitual, pueden hacer que la vida del niño sea más incómoda y que éste sea etiquetado de caprichoso o maniático a la hora de comer o en lo referente a los olores. Son niños que normalmente perciben los olores antes que cualquiera que los acompaña y los reconocen, al igual que los sabores, mostrando desagrado por muchos de ellos.
A cuántos niños afectan los problemas de integración sensorial


La teoría de la Integración Sensorial puede explicar la mayoría de los problemas de aprendizaje y comportamiento, exceptuando aquellos derivados de una lesión o enfermedad neurológica. Por supuesto que hay muchos factores que pueden causar fracaso escolar y conductas problemáticas, pero según los expertos, el 70 por ciento de estos casos están relacionados con disfunciones en la integración sensorial.La conclusión es que estas disfunciones sensoriales están detrás de la mayoría de los casos de déficit de atención, dislexias, disgrafías, dificultades con las matemáticas, la conducta, el desarrollo y la descoordinación motriz, la hiperactividad, la mala inserción social, disfunciones relacionadas con el autismo o problemas con la alimentación.Según los diferentes criterios, se considera que del 5 al 20 por ciento del total de la población infantil padece algún tipo de disfunción en la integración sensorial.

Cómo ayudar a estos niños


Primero de todo, debemos tener presente que el sistema nervioso de estos pequeños no es tan estable como el de los demás. Son niños emocionalmente frágiles, para muchos de ellos el mundo que perciben no es un lugar seguro y divertido. Se muestran a menudo ansiosos y tienen poca tolerancia a la frustración. Reciben muchas llamadas de atención y castigos que van afectando su autoestima y el concepto que van creando de sí mismos. A esto hay que añadir sus pobres resultados en las tareas escolares.Cuando un niño es propenso a las rabietas y la pérdida del control, cuando es muy sensible a los ruidos o los olores, cuando se pierde por los pasillos o es miedoso y torpe, cuando no acepta los cambios en la rutina o necesita moverse constantemente… adaptemos el entorno en la medida de lo posible para que concentrarse en sus tareas y mantener el control de la situación le sea más fácil. Adaptemos nuestra actitud para con ellos, manteniendo la calma y siendo conscientes de que nuestros actos y nuestro tono de voz pueden influir en su comportamiento.Intentemos comprender al niño, intentemos imaginar cómo se siente, para así poder ayudarle y no tacharle de "tonto", "vago", "maniático", "malo", etc. El primer paso para ayudar a cualquiera de estos niños empieza por cambiar el concepto que tenemos de él y respetarle tal como es. Con calma y firmeza le haremos saber qué cosas debe cambiar de su comportamiento y deberemos comprometernos a acompañarle en esta difícil tarea. Por supuesto que nos marcaremos objetivos que sean posibles de conseguir por parte del niño. Un programa de recompensas cuando haya una mejoría en su conducta y una retirada de privilegios cuando el comportamiento sea inadecuado son estrategias beneficiosas para todos los niños.También es muy beneficioso el aprendizaje multisensorial. Es aquel que utiliza todos los sentidos, no solamente la visión y el oído. Cuantos más sentidos estén implicados en aprender algo, más fácil resultará entenderlo y recordarlo. Los niños disfrutan experimentando, viendo y tocando, saboreando y moviéndose… Teniendo en cuenta que no todos los niños utilizan de la misma forma sus sentidos, es bueno darle una oportunidad a aquellos que necesitan utilizar el movimiento o el tacto, por ejemplo, para su aprendizaje.
Existen especialistas que pueden ayudar. Básicamente se trata de hacer que madure el sistema nervioso para que integre correctamente la información sensorial. Ya que el sistema nervioso tiene dos vías: una de entrada (los sentidos) y otra de salida (nuestras respuestas), la única manera de actuar sobre él es a través de los propios sentidos estimulándolos.Los terapeutas ocupacionales expertos en Integración Sensorial proponen ejercicios que estimulan el tacto y el sentido vestibular. Éstos son dos de los sentidos que más directamente afectan a nuestro sistema nervioso. Primeramente hacen un estudio del niño para conocer cuáles son los ejercicios más adecuados en cada caso. (Consultar Terapia Ocupacional Pediátrica Isabelle Beaudry)El otro sentido que más puede afectarnos después del vestibular y el tacto, es el oído. Para estimularlo y corregir audiciones defectuosas existen varios métodos de reeducación auditiva. Uno de los más conocidos y efectivos es el del doctor Guy Berard. (Consultar Vegakids)El cerebro del niño madura de forma natural gracias a todos los estímulos que le llegan de su entorno y a cada uno de los movimientos que realiza. Por ello es importante pensar en una reeducación psicomotriz. Ésta consistirá en llevar a cabo un programa de movimientos básicos que el bebé realiza de forma innata en su desarrollo, como por ejemplo, el gateo. No existe una edad límite para la realización de estos programas, aunque los resultados y el tiempo necesario para llegar a ellos varían con la edad del niño. Cuanto más tiempo esperemos, más difícil será conseguir los mismos beneficios con el mismo esfuerzo.Es necesario que estos niños visiten a un optometrista ante la posibilidad de necesitar una reeducación ocular, ésta suele resultar sencilla con muy buenos efectos en períodos relativamente cortos de tiempo.Teniendo en cuenta que el niño es una unidad y que cada parte afecta al todo, ayudar a estos niños significa actuar desde diferentes frentes. En Barcelona está el Instituto Médico del Desarrollo Infantil, uno de los pocos sitios en nuestro país donde observan al niño en su conjunto y pueden proponernos una terapia multidisciplinar para ayudarle en todos los aspectos posibles. (Consultar Dr. Jorge Ferré ).

DÉFICIT DE ATENCIÓN E HIPERACTIVIDAD

DÉFICIT DE ATENCIÓN

Por Jordi Catalán Balaguer, miembro componente y fundador del Instituto Médico del Desarrollo Infantil de Barcelona.Entendemos por Déficit de Atención la incapacidad del Sistema Nervioso Central para focalizar el interés de forma mantenida en un tema concreto.Para que se pueda alcanzar un aprendizaje escolar eficaz es fundamental que la actividad cerebral esté bien organizada. La atención es capital.Los factores que pueden interferir la correcta atención son múltiples. Es fundamental analizar en cada paciente los elementos que pueden incidir para que no se ejecute correctamente esta importante función cerebral. Hay que descartar la presencia de parásitos, alteraciones metabólicas (glucosa), alteraciones funcionales visuales, auditivas, desordenes laterales... que estén interfiriendo la correcta acción cerebral.Antes de dar medicación sintomática hay que tratar los elementos (biológicos, osteopáticos, alimenticios, emocionales, educativos…) que interfieren.La atención es una actividad cerebral que se estructura a lo largo de las experiencias que el niño tiene desde las primeras etapas de su desarrollo. Es por ello que consideramos que para tratar el Déficit de Atención también se debe trabajar con el niño para que sepa centrar su interés en temas concretos, durante períodos de tiempo cada vez más largos.La acción terapéutica complementaria es fundamental. La homeopatía, las Flores del Dr. Bach, el entrenamiento funcional, la acción de los educadores... tienen que estar presentes para alcanzar una buena calidad de atención.

HIPERACTIVIDAD
Por Jordi Catalán Balaguer, miembro componente y fundador del Instituto Médico del Desarrollo Infantil de Barcelona.
La hiperactividad se puede y se debe tratar después de hacer un adecuado diagnóstico diferencial. Iniciar tratamientos médicos, actividades y juegos concretos para permitir que el niño descubra nuevas fórmulas de acción cerebral, aquellas que no se han activado con suficiente intensidad hasta ese momento.
La vida moderna (exceso de estímulos, poca actividad autogestionada por el niño…) no facilita la organización de los ritmos cerebrales. El predominio de la acción sobre la inhibición, no practicar la espera, no potenciar la escucha, la escasa contención educativa, el exceso de ritmos rápidos en la vida del niño… genera una dinámica cerebral precipitada, impulsiva y poco analítica. Predomina la acción sobre la previsión.
Un exceso de caudal energético muchas veces provoca la presencia de descargas motrices, con el objetivo de eliminar la energía sobrante. El niño se mueve más de lo que debiera, como consecuencia del desequilibrio entre la aportación energética del sistema nervioso y la necesidad real para cubrir las respuestas adaptativas.
Antes de tratar con medicación psicotrópica es conveniente aplicar otras alternativas sin efectos secundarios. En muchas ocasiones, si se hace un correcto diagnóstico y un adecuado tratamiento para resolver la causa del trastorno, no es necesario acudir a la ayuda de los fármacos.
Hay que saber en que momento se inicia la presencia de movimientos sin finalidad concreta y las causas que los genera, para actuar sobre estas y así no actuar solo en el síntoma.
Este trastorno del desarrollo distorsiona la buena dinámica en el aula. Es conveniente que el maestro/a tenga unas claras directrices educativas, adecuadas a cada caso. Las orientaciones que son acertadas para un niño, son ineficaces para otro.


domingo, 9 de marzo de 2008

Atencion padres de adolescentes - NO A LAS BEBIDAS ENERGIZANTES

Por ley publicada en Boletín Oficial el gobierno de la provincia de Entre Ríos (Argentina) ha prohibido en todo su territorio el expendio de cualquier bebida de las denominadas “energéticas” en lugares de reunión, diversión o recreación en los que expendan bebidas alcohólicas para el consumo.
La norma entiende por bebida energizante a los Suplementos Dietarios definidos en el Artículo 1º de la Disposición 3634/2005 de la Administración Nacional de Medicamentos y Tecnología Médica (ANMAT) de Argentina, que determina: “Serán considerados Suplementos Dietarios las bebidas no alcohólicas que tengan en su composición ingredientes tales como: Taurina, Glucoronolactona, Cafeína e Inositol, acompañados de hidratos de carbono, vitaminas y/o minerales y/u otros ingredientes autorizados, con los valores máximos que se detallan a continuación: - Taurina: 400 mg/100 ml.- Glucoronolactona: 250 mg/100 ml.- Cafeína: 20 mg/100 ml.- Inositol: 20 mg/100 ml.
También determinan que el estado provincial, a través del Consejo General de Educación realizará jornadas obligatorias para difundir y debatir la problemática abarcada por esta norma en todos los niveles educativos de su dependencia.
Es de esperar que ésta no sea una más de las reglamentaciones existentes que no pueden ser aplicadas debido a la falta personal y medios.
Fuente: LatinSalud.com con datos Boletín Oficial Entre Ríos

UN TRASTORNO QUE AFECTA A L 20% DE LA POBLACIÓN: LA LATERALIDAD


Publicado en la revista MUY SALUDABLE, número 13. noviembre 2001.
Entrevista a Joëlle Guitart Baudot, terapeuta en psicomotricidad y lateralidad, titulada por la Facultad de Medicina de la Universidad de Paris (Salpêtrière).
ES UN TRASTORNO NEUROFISIOLÓGICO QUE SE TRANSMITE HEREDITARIAMENTE Y CUYAS REPERCUSIONES ABARCAN EL CAMPO PSICOMOTOR DEL INDIVIDUO. POR EJEMPLO UNA PERSONA ZURDA DE BRAZO Y MANO, Y DIESTRA DE OJO Y PIERNA U OÍDO, PRESENTA ESTE TRASTORNO.
¿Qué es la lateralidad?
Los influjos nerviosos que proceden de uno y otro lado del cuerpo deben confluir en los lados opuesto del cerebro. Si hay un problema de lateralidad, esta circulación no se hace ordenadamente, dificultando el rendimiento intelectual y afecto a la persona. Así se produce una lentificación o un bloqueo.
¿Cómo afecta a los niños?
El rendimiento, al ser inferior al que realmente correspondería a su nivel intelectual, se traduce, en caso del niño y del adolescente, en lentitud, falta de concentración, de comprensión, mala letra y deficiencias en la lectura, el cálculo, las matemáticas, el lenguaje, etc. Ello conlleva a que presenten dificultades de integración en su mundo escolar y familiar. Muchas veces es considerado como holgazán, patoso, pasota, etc.
¿Y a los adultos?
El caso del adulto o tercera edad se traduce en bloqueos, lentitud, problemas de concentración, lenguaje y retención, agotamiento físico, mental y emocional. Esto origina dificultades relacionales en su ambiente familiar y laboral.
¿Los problemas de lateralidad le causan sufrimiento al paciente?
Efectivamente, el problema de lateralidad hace que el afectado sufra. Sufre el paciente y, no olvidemos, la familia. Debemos darnos cuenta que los puntos antes citados, si no se tratan de forma adecuada, originan ansiedad, estrés, insomnio y hasta una importante desmotivación.
¿Se puede curar?
Por supuesto, como mínimo se puede disminuir el 80% del trastorno, aunque generalmente se llega a una curación de cerca del 100%.
¿Cómo se curan?
Lo primero es realizar un diagnóstico preciso y bien delimitado. Esto lo consigo a través de una entrevista y ejecutando un test completo de lateralidad que permite localizar las áreas afectadas, medir su grado de afectación y las relaciones entre ellas. Muchas veces hay un problema de lateralidad en personas que lo ignoran, porque habitualmente se observan sólo manos y piernas sin saber que el campo de observación es más amplio. De aquí la importancia de un test completo.
Tras el test y en base a él, programo y ejecuto en mi centro unos ejercicios que estimulan la sinapsis, los recorridos neurofisiológicos que activan el lóbulo cerebral correspondiente a la lateralización debida. Es un tratamiento de ejercicios y no de fármacos. La programación no es fija: he de adecuarla según la evolución particular de cada paciente.
¿Hay recaídas?
Una vez corregido el trastorno, al ser un tratamiento neurofisiológico no se producen recaídas. El paciente encuentra un funcionamiento acorde con sus capacidades, solucionando problemas como la pérdida de un año escolar en el caso de niños y adolescentes. Y puede integrarse sin dificultades en su entorno escolar o laboral y también en el familiar. Como decían unos padres al final de un tratamiento a su hijo: "Es el mejor regalo que le hemos hecho". Y efectivamente cara a su autosuficiencia y su futuro.
Centro de terapia psicomotriz de lateralidad y de relajación de Joëlle Guitart Baudot


martes, 19 de febrero de 2008

Puede evitarse un nacimiento prematuro ?


Término y prematurez
Muchos partos prematuros podrían evitarse si la mujer embarazada pudiera conocer algunos síntomas que pueden estar anunciando el adelanto del nacimiento. Y también cuando ella y su pareja conocen las situaciones y hábitos de mayor riesgo para el feto y deciden evitarlas. Pero, ¿a qué llamamos parto prematuro? Es el nacimiento que ocurre cuando una mujer comienza el parto 3 semanas o más antes de la fecha prevista para el nacimiento del bebé. Esta se calcula a 40 semanas de haberse producido la fecundación, pero se considera también normal un margen de 2 semanas antes y después de esa fecha. ¿Por qué? Porque existe siempre la posibilidad de que esa fecha probable de parto esté calculada en base a un error de información.
El primer datos a tener en cuenta para ese cálculo es la fecha de la última menstruación (FUM), aunque éste puede ser un poco incierto cuando no se recuerda con exactitud, o un sangrado dentro de un embarazo temprano pudo confundirse con una menstruación, etc.
La ecografía y el dictamen del obstetra presentan un carácter más certero, pero siempre estamos hablando de métodos indirectos. Hasta el nacimiento del bebé no se puede determinar con exactitud su verdadera edad gestacional luego del examen físico y neurológico del neonatólogo.

Saber cuidarse
Lo primero que una futura mamá debe saber es que durante el embarazo hay muchos exámenes que necesita hacerse periódicamente por su propio bien y el del bebé. Luego de la primera consulta, apenas se tiene sospecha de estar embarazada, la mujer deberá asistir a las visitas prenatales y hacerse los exámenes de rutina que aconseje su médico.
Una causa de parto prematuro suelen ser las infecciones, causadas por distintos agentes infecciosos. Ante el menor síntoma de irritación o dolor al orinar, la embarazada debe realizar una consulta con el ginecólogo para prevenir esa posibilidad. Además, las infecciones que ocurren durante el embarazo deben ser tenidas muy en cuenta, dado que las mismas pueden producir alteraciones en el organismo de la mujer, en la evolución del embarazo y en el desarrollo fetal.
¿Qué pasa con el alcohol? Todo lo que una embarazada coma y beba durante el embarazo beneficia o afecta a su bebé. Si bebe alcohol, esto puede apurar el parto o, de lo contrario, dañar el crecimiento de su bebé, pudiendo desarrollar problemas emocionales y físicos que quizás lo acompañen por el resto de su vida, denominados síndrome fetal alcohólico.
Lo mismo podríamos decir respecto del uso de tabaco y, más aun, del abuso de drogas ilegítimas que podrían adelantar el parto.
En cuanto a la alimentación, en la mujer se produce durante el embarazo una mayor demanda de nutrientes, destinada a satisfacer las necesidades básicas tanto de ella como del bebé que se está formando. Aquellas mujeres que se alimentan en forma deficiente durante este periodo, pueden presentar mayores complicaciones que las que están bien nutridas.
También puede ser una fuente de problemas someterse a grandes esfuerzos. Esto no quiere decir que una embarazada no pueda realizar muchas actividades que antes hacía, pero deberá tratar de no cansarse en exceso. Si las actividades de la casa y el trabajo son demasiadas, ella deberá pedir ayuda de su familia u otros allegados.
Por último, el embarazo adolescente presenta un riesgo mucho mayor que el de mujeres jóvenes, tanto para la mamá como para el bebé. En ambos casos se advierten mayores complicaciones y un índice más alto de mortalidad.

¿Qué hacer?
Hay un conjunto de señales fácilmente reconocibles que pueden indicar si una mujer está en parto prematuro. Hay que poder estar atentos a la aparición de cualquiera de ellas, pero también es necesario no alarmarse en exceso ni prestarle a la situación más importancia de la debida. Muchas parejas, incluyendo a la embarazada y su compañero, pero también a otros familiares cercanos o amigos, sienten demasiada ansiedad, sobre todo ante la llegada de un primer hijo.
Las señales que pueden advertirnos sobre un parto prematuro son varias. Si se produce un sangrado, estamos ante una señal que no podemos dejar pasar sin consultar de inmediato con el especialista. Lo mismo cuando gotea líquido de la vagina de la embarazada. Esta situación puede evidenciarse con la pérdida de líquido claro, rosado o marrón.
Ciertos dolores, como los cólicos típicos que la mujer siente durante la menstruación, también son una señal de alerta. Habrá que prestarle también la debida atención. Otros, como el dolor de barriga con o sin diarrea, o un dolor profundo en la parte baja de la espalda, también pueden ser una advertencia.
Otra situación de alerta es la sensación de que el bebé está empujando dentro del vientre, la cual no se siente de la misma manera que cuando él se mueve naturalmente.
Ante la presencia de contracciones que ocurren cada 10 minutos o más frecuentemente es necesario recostar a la embarazada a fin de que pueda relajarse más fácilmente. Si después de una hora los síntomas continúan, la consulta debe hacerse sin demora. Si las contracciones pasan, igualmente podrá hacerse una consulta no que será menos importante.

fuente: latinsalud

jueves, 7 de febrero de 2008

Abuso psicológico: las víctimas más pequeñas


"Hasta que se divorciaron, los padres de Nadia tenían la costumbre de poner a sus hijos unos contra otros utilizando para ello una violencia subterránea. La madre, mejor que nadie, utilizaba frases malintencionadas e insinuaciones. Con sus ataques indirectos dejaba huellas venenosas en la memoria de sus hijos".
La historia de Nadia es uno de los casos con que la especialista francesa en victimología, Marie-France Hirigoyen, ilustra en su libro El acoso moral (Editorial Paidós) a la violencia psicológica que algunos padres ejercen sobre sus hijos.
Para esta prestigiosa especialista, "los pequeños actos perversos son tan cotidianos que parecen normales. Empiezan con una sencilla falta de respeto, con una mentira o con una manipulación. Luego, si el grupo social no reacciona, estos actos se transforman progresivamente en verdaderas conductas perversas que tienen graves consecuencias para la salud psicológica de las víctimas. Una vez instaurada en la familia, la violencia constituye un engranaje infernal difícil de frenar, pues tiende a transmitirse de generación en generación. Nos situamos aquí en el registro del maltrato psicológico, que elude a menudo la vigilancia del círculo de allegados y que causa cada vez más estragos".
La Convención Internacional de los Derechos de los Niños caracteriza el maltrato psicológico infantil de la siguiente forma:
Violencia verbal.
Comportamientos sádicos y despreciativos.
Repulsa afectiva.
Exigencias excesivas y desproporcionadas en relación a la edad del niño.
Consignas educativas contradictorias o imposibles.
El maltrato psicológico puede adoptar muy diversas formas. A veces es disfrazado de educación. Según la psicóloga Alice Miller, "muchas veces la educación tradicional tiene el objetivo de quebrantar la voluntad del niño a fin de convertirlo en un ser dócil y obediente" (Por tu propio bien, Editorial Tusquets). "En estos casos, los niños se vuelven incapaces de reaccionar porque la fuerza y la autoridad aplastante de los adultos los silencian y pueden incluso hacerles perder conciencia", escribe su colega, S. Ferenczi (Confusión de langue entre les adultes et l´enfants, Psychanalyse).
La violencia indirecta
Según Hirigoyen, "Esta violencia puede ser indirecta y afectar a los niños sólo de rebote o por salpicadura, o bien puede apuntar directamente a un niño al que se intenta eliminar". En el caso de la violencia indirecta, ésta suele ser el resultado de un conflicto de pareja que termina afectando a los niños. "Estos son víctimas porque están ahí y porque se niegan a distanciarse del progenitor agredido -explica Hirigoyen-. Reciben una agresión en tanto que hijos de la víctima. Como testigos de un conflicto reciben toda la maldad que éste conlleva". Como si esto no fuera poco, en muchos casos el cónyuge agredido que no consigue volcar su agresividad contra el agresor lo hace sobre los niños. Esto es posible porque los niños siempre excusan a quienes aman, su tolerancia no tiene límites, afirma Hirigoyen. Frente al vituperio permanente de uno de los progenitores contra el otro, los niños no tienen otra salida que la de aislarse, con lo que pierden cualquier posibilidad de individuación o de pensamiento propio. Este sufrimiento que asimilan los niños los acompañará y será exteriorizado más adelante en otros ámbitos, ante otras personas.
La violencia directa
A diferencia de la violencia indirecta, cuando el maltrato psicológico se sustenta en la violencia directa es una señal de repulsa consciente o inconsciente hacia el niño por parte de alguno de sus padres. "El padre o la madre se justifica explicando que actúa por el bien del niño, con un propósito educativo pero, en realidad, ese niño le molesta y necesita destruirlo interiormente para protegerse. Sólo la víctima puede percibirlo, pero la destrucción es real. El niño se siente desgraciado, pero no tiene nada objetivo de que quejarse. Si se queja, se queja de gestos o de palabras vulgares", explica Hirigoyen.
Para su colega Bernard Lempert, "el desamor es un sistema de destrucción que, en ciertas familias, azota a un niño y quisiera verlo morir; no se trata de una simple ausencia de amor, es una violencia constante que el niño no solamente padece, sino que también interioriza. La víctima termina por tomar el relevo de la violencia que se ejerce sobre ella mediante comportamientos autodestructivos" (Desamor, Seuil).
"Los niños que son víctimas de agresiones perversas son portadores de un núcleo psíquico muerto -sostiene Hirigoyen-. Todo lo que no metabolizan durante su infancia se reproduce en la edad adulta a través de acciones que se perpetúan".
Actuar en consecuencia
¿Qué se puede hacer para revertir una situación de violencia psicológica que recae sobre un niño? Para Hirigoyen, es el cónyuge que es agredido o que observa la agresión contra su hijo quien debe tomar cartas en el asunto.
Debe identificar el proceso perverso, que consiste en hacerla cargar (a ella o al niño) con toda la responsabilidad del conflicto conyugal o familiar. A continuación debe analizar el problema fríamente, dejando de lado la cuestión de la culpabilidad. Para ello, debe abandonar su idea de tolerancia absoluta y reconocer que quien ama, o a quien ha amado, presenta un trastorno de la personalidad que puede resultar peligroso. Las madres (o padres) deben aprender a reconocer a las personas que son, directa o indirectamente, perniciosas para sus hijos".Y actuar en consecuencia. "A veces las crisis sólo se pueden resolver con la intervención de la justicia", subraya.
Copyright Bibliomed

lunes, 28 de enero de 2008

La mascota y el bebé


¿Debo apartar a la mascota lejos del bebé?
Es frecuente que exista una mascota en la casa cuando llega un bebé pero no es necesario apartarlo de la casa ni del bebé, ya que por instinto siempre sabrá que un nuevo integrante en la familia debe protegerse y cuidarse. Ya verás como querrá dormir a los pies del moisés para brindarle protección, y cuando el bebé crezca será su compañero de travesuras y su aliado incondicional.Además se sabe que los niños que comparten su infancia con su mascota son mucho más sociables y no tienen temores con otros animales.
¿Qué precauciones debo tomar?
Debes tomar algunos recaudos para evitar posibles enfermedades y accidentes en el bebé:
• Vacuna a tu mascota
Siempre debes tener a tu mascota con todas las vacunas al día, debes desparasitarlo frecuentemente de acuerdo a las recomendaciones del veterinario.
• Mantén limpio al animal
Debes bañar al animal cada 15 días o cuando este sucio con sustancias que no sean tóxicas al contacto de la piel.
• No permitas que le lama la cara al bebé
Nunca permitas que le lama la cara al bebé ya que puede transmitirle gérmenes.
• Preséntale al bebé antes de que llegue a casa
Para que el perro reconozca de entrada al nuevo integrante de la casa, debes darle a olfatear sus pañales antes de que el bebé llegue a la casa, así será mucho mas fácil la aceptación del bebé.
• No traigas una mascota nueva a tu casa
Si nunca has tenido un animal en casa no es el momento apropiado para traerlo. Un cachorro o cualquier otra mascota requiere ser entrenado para adaptarse a la familia, y no es éste el momento que dispondrás del tiempo necesario para su adaptación.
• Elige un animal manso
Si aún decides traer una mascota a casa trata de encontrar un animal manso, generalmente los de algunos años son los mejores, aún más si está acostumbrado a los niños.
• No permitas que el bebé agreda al animal
Nunca permitas que el niño tire de la cola del animal o le quite su comida ya que podría enojarse (con razón) y morder al bebé.
• No dejes al bebé solo con la mascota
Al principio nunca debes dejar solo al bebé con la mascota ya que no se sabe cual puede ser la reacción de ella con el bebé.
• Cumple las reglamentaciones de tu ciudad
Cumple al pie de la letra con todas las reglamentaciones vigentes en tu ciudad con respecto a vacunas, collares, correas o bozales para sacarlo de paseo.
• Enseña a tu hijo a querer los animales
Finalmente educa a tu hijo para que ame a los animales, enséñale a identificar un animal enojado (cuerpo rígido, la cola tensa, el manto erizado y los ojos muy abiertos) de uno alegre y feliz (la cola en movimeinto, la boca abierta con la lengua afuera y los ojos brillosos). También debes enseñarle a evitar tocar animales no domésticos u otros animales que no conozcas.
Seguramente tu hijo y su mascota serán amigos inseparables y también harán travesuras juntos, pero siempre tu hijo estará custodiado por un amigo incondicional para socorrerlo en situaciones de peligro.



¿Qué debo hacer si mi hijo se resiste a que le aplique algún producto?

Es natural que los chicos jueguen y corran por espacios verdes, así como también trepen árboles y por lo tanto se expongan al contacto con estos insectos, aún cuando se les haya aplicado algún tipo de repelente. No obstante, sabemos que los chicos se resisten a todo tipo de aplicación de productos, lo que dificulta la reaplicación para asegurarnos que el efecto dure lo suficiente. Esta dificultad de proteger a los chicos desaparece cuando tienen alguna lesión o dolor, y es ahí cuando acuden a su madre o referente adulto para que les sane dicha lesión. Este es un momento de angustia en el niño y por lo tanto una necesidad imperiosa para brindarles alivio y tranquilidad, es en este momento donde se le tiene que aplicar algún producto para detener el ardor y la picazón.

Como elegir un repelente para insectos ?

¿Por qué debo proteger la piel del bebé contra los insectos?
Además de las molestias que causan las picaduras de insectos y las reacciones alérgicas que pueden ocasionar, existen también numerosas enfermedades que son transmitidas por los mosquitos o picaduras de insectos. La malaria o paludismo la transmite el mosquito Anopheles, el dengue o fiebre quebrantahuesos es transmitido por el mosquito Aedes aegypti y otras menos frecuentes como la enfermedad de Lyme es transmitida por las garrapatas.Por estos motivos es necesario que se les coloque a los bebés repelente de insectos.
¿Qué productos son peligrosos?
Hay que tener cuidado con el repelente que se utilice ya que algunos contienen sustancias tóxicas que en concentraciones elevadas pueden llegar a provocar enfermedades graves en el bebé, como encefalopatía tóxica, caracterizada por fiebre, alteraciones en la conducta y hasta convulsiones y coma.
• DEET
Muchos de los más populares repelentes contienen una sustancia llamada DEET (n-dietil-m-toluamida), que puede ser causa de lo anteriormente mencionado, porque es de fácil absorción a través de la piel del bebé.
• Órgano-fosforados
Tampoco nunca debes utilizar aerosoles que contengan órgano-fosforados en ambientes cerrados en donde se encuentre el bebé ya que también son tóxicos.
¿Qué productos puedo utilizar?
Ante los posibles riesgos del DEET o los productos órgano-fosforados, se recomienda elegir entre productos derivados de las plantas, vitaminas, o tabletas.
• Citronella
Los que pueden utilizarse sin riesgo son las cremas o lociones naturales a base de citronella, aplicándola directamente sobre la piel del bebé. El aceite de esta planta es efectivo pero no tiene acción duradera si lo comparamos con el DEET. Puedes encontrar en el mercado productos de citronella en cremas, geles o velas.
• Vitamina B1
Los pediatras recomiendan suministrarle al bebé vitamina B1 (clorhidrato de tiamina) en la mamadera o con gotero. Al absorberse es eliminada por la piel mediante su transpiración y repele a los mosquitos por su olor característico.
• Tabletas
Las tabletas que se conectan a la corriente eléctrica mediante dispositivos especiales también pueden ser útiles si los bebés permanecen en la casa. Lo mismo que los mosquiteros puestos en todas las ventanas y los especiales para la cuna, realizados con una malla bien fina de entretejido.


¿Cómo puedo evitar las picaduras de insecto en mi hijo?


Lo primero es colocar algún repelente de insectos adecuado sobre su piel, de esta forma mantendrás a tu hijo protegido, pero recuerda que su efecto se va con el paso del tiempo y más aún si se mete a la pileta. Los mosquitos suelen estar entre plantas y arbustos, en busca de humedad y sombra. Por lo tanto, es importante no dejar a los niños en contacto directo con el piso o el pasto. Siempre es conveniente estar en espacios frescos y cerrados, mantener el pasto cortado y evitar la acumulación de agua. Por otra parte, los mosquitos se sienten atraídos por las vibraciones del color azul de modo que no es aconsejable vestirlos con este color.También debes asegurarte que no haya insectos dentro del auto y en lo posible viajar con la ventanillas cerradas.Si tienes mascotas es conveniente desparasitarlos como también desinsectar ambientes y plantas. Además enséñale a tu hijo a que no moleste ni provoque a los insectos realizando movimientos rápidos y bruscos.

¿Qué insectos pueden picar a mi hijo?


Los insectos más comunes con los que los chicos pueden tener contacto al aire libre son: mosquitos, hormigas, abejas, avispas, etc…


El calor y las picaduras de insectos



Con los primeros calores aumenta la cantidad de insectos en el ambiente y crece la preocupación de los padres para el tratamiento de las picaduras, siendo los niños los más vulnerables. Además las mamás aprovechan las vacaciones para que los hijos disfruten del los juegos al aire y aprendan a estar en contacto directo con la naturaleza. Esto lo pueden lograr llevando a los chicos a las colonias de vacaciones, clubes y plazas. En esos momentos, los más pequeños de la familia se exponen por mayor tiempo a la posibilidad de ser picados por insectos, causándoles malestar y ardor. Por esta razón es recomendable, para estar al aire libre, llevar algún producto que alivie rápidamente estas molestias


jueves, 17 de enero de 2008

Cómo prevenir los accidentes infantiles

Las estadísticas demuestran que los accidentes son una importante causa de morbimortalidad entre los niños. Por eso, las asociaciones de médicos pediatras llegaron a distintos consensos y recomiendan una serie de medidas fáciles de implementar y que permiten reducir el peligro.
Los accidentes no sólo representan un riesgo muy importante para los niños de todas las edades, sino que además son extremadamente frecuentes. En la Argentina, según las estadísticas de la Sociedad Argentina de Pediatría, los accidentes son una causa de muerte e invalidez infantil más importante que todas las infecciones y las enfermedades congénitas juntas, constituyéndose incluso en la primera causa de muerte pediátrica en el país.
Traumatismos, heridas, intoxicaciones, quemaduras son algunos de los accidentes más frecuentes que afectan a los chicos, a los que hay que sumar las electrocuciones y los ahogamientos.
Un dato importante y seguramente sorprendente es que gran número de accidentes ocurre dentro del propio hogar. Así, una guardia de pediatría atiende aproximadamente 25.000 pacientes pediátricos por año, de los cuales entre 1500 y 1600 corresponden a accidentes que ocurren dentro del mismo hogar.
Esto se ve confirmado por las estadísticas de la Sociedad Argentina de Pediatría, que revelan que el 70% de los accidentes protagonizados por los niños ocurren justamente a pocos metros de la presencia de los padres o cuidadores. Para evitarlos es importante tomar en cuenta que con cada etapa del crecimiento del niño suelen asociarse determinado tipo de accidentes.


Los primeros cuatro años de vida
Los estudios de la Sociedad Argentina de Pediatría indican que durante el primer año de vida los accidentes infantiles más frecuentes son las caídas y las quemaduras. En esta etapa, algunos consejos de esta agrupación de médicos pediatras son:
A la hora de cambiar al bebé, es importante tener todos los elementos a mano para evitar darle la espalda al niño mientras se los busca.
No dejar al niño en sillas hamacas sobre superficies elevadas.
No dejar objetos cortantes y punzantes al alcance de los pequeños.
Evitar el uso de los andadores, pues suelen provocar caídas.
No dejar al niño sólo durante el baño.
No manipular líquidos calientes mientras se alza a un niño.
Ya en el segundo año de vida, los accidentes infantiles suelen ocurrir como resultado del interés que le despiertan al niño los distintos objetos que ve a su alrededor. En esta etapa, los consejos de la Sociedad Argentina de Pediatría son otros:
Rodear con vallas de seguridad tanto las piletas como los estanques de agua.
Tapar pozos y corregir desniveles.
En el auto, el niño debe viajar en la parte trasera, en su silla.
Poner fuera del alcance del niño objetos pequeños, como monedas o botones, por ejemplo.
En la cocina, utilizar las hornallas posteriores para cocinar, y no dejar las asas de los utensilios de cocina al alcance del niño.
Dejar también fuera del alcance del niño los medicamentos, artículos de limpieza, venenos, fósforos, etc.
Observar el estado de las instalaciones eléctricas, cubrir los tomacorrientes e instalar disyuntores.
Tanto en el tercer como en el cuarto año de vida del niño los accidentes más comunes con las caídas, las intoxicaciones, las mordeduras y los ahogamientos, señalan las estadísticas de la Sociedad Argentina de Pediatría. Es por eso que la entidad aconseja:
No dejar a los niños a cuidado de sus hermanos mayores.
No dejar a los pequeños solos.
Controlar las subidas a lugares elevados para evitar caídas.
Desalentar las conductas de automedicación.
No guardar sustancias tóxicas en envases de uso corriente.
Enseñar a los niños la natación lo más temprano posible.
Prevenir mordeduras de animales, al no dejar a solos a los niños con los perros y evitar el contacto con animales desconocidos.
Casi todas estas medidas (a excepción de aquellas que obviamente pierden vigencia, como las relacionadas con los andadores o con el cambio de ropa) deben perpetuarse en las siguientes etapas de la vida de los pequeños.


Cuidados en la pileta
En verano, las piletas constituyen un lugar en donde los accidentes infantiles son muy frecuentes, y es por eso que merecen un capítulo aparte.
La primera y principal medida de prevención es que los chicos estén siempre vigilados por adultos y que, aunque sepan nadar, nunca lo hagan solos, pues pueden golpearse o sufrir un calambre.
Otros consejos útiles para que los padres tomen en cuenta si sus hijos están en una pileta son:
No dejar que los chicos corran cerca de ellas, para evitar que se caigan en el piso y se lastimen, o que caigan dentro de la pileta y corran peligro de ahogarse si no saben nadar.
Advertirles a los niños de que no se tiren de cabeza en las zonas bajas de la pileta, pues son muy frecuentes los casos de traumatismo de cráneo.
No confiar en los flotadores ni en los juguetes inflables, ya que pueden darse vuelta o desinflarse en el momento menos pensado. Además, aquellos en que se colocan en los brazos de los chicos son muy poco seguros, pues si los pequeños levantan los brazos, se hunden.
Cercar las piletas para evitar el acceso sin control de los niños.
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jueves, 10 de enero de 2008

Vacunarlo es la mejor prevención

Es responsabilidad de los padres vacunar a sus hijos. Sin lugar a dudas, cuando un chico está vacunado está protegido de la mejor manera contra numerosas enfermedades peligrosas causadas por diferentes clases de microbios.
Si el niño ha sido vacunado, el sistema de inmunidad reconoce a los microbios, tiene listas sus defensas para combatirlos y genera anticuerpos para derrotarlos. En cambio, en el chico que no recibió su vacuna, el sistema de inmunidad no reconoce a los microbios, tiene que organizar sus defensas y fabricar los anticuerpos. Como este proceso tarda algunos días, mientras los prepara el pequeño se enferma. Recuerda, vacunar es amar a tu hijo previniéndolo de enfermedades peligrosas.
En la actualidad los niños disponen de una serie de vacunas que, administradas a muy temprana edad y con las correspondientes dosis de refuerzo, les garantizan una defensa eficaz frente a las enfermedades infecciosas de mayor difusión.

Conozcamos un poco más acerca de las vacunas
Durante el primer año será necesario aplicarle determinadas vacunas, pero ¿sabes cómo protegen a tu hijo? Muchas veces, cuando se padece una enfermedad infecciosa, se crea un estado de inmunidad que impide volver a padecerla. Esto se debe a los gérmenes que inducen en el organismo a la fabricación de unas sustancias llamadas anticuerpos, que en un próximo contacto con los mismos microorganismos los destruirán antes de que se desarrolle la enfermedad.
A esta inmunidad se le llama activa y suele ser para toda la vida. Otras veces estos anticuerpos provienen de otra fuente y no los fabrica el organismo. Es el caso del bebé, que recibe estas defensas a través de la placenta, durante la lactancia o bien cuando se inyecta un suero hiperinmune o una gammaglobulina especifica, rica en anticuerpos, de una enfermedad infecciosa concreta (tétanos, tos ferina, parotiditis).
El tipo de inmunidad que se genera de este modo dura solo unas semanas, después de las cuales el individuo vuelve a estar expuesto al padecimiento de la infección si se repite el contagio. Se trata de una inmunidad pasiva: el organismo recibe directamente los anticuerpos y no tiene que “esforzarse” en fabricarlos. Cuando estos anticuerpos se agotan la inmunidad desaparece. La finalidad de las vacunas es inducir al organismo, en el que se inoculan, a fabricar anticuerpos específicos, es decir se crea una inmunidad activa, que si no es definitiva, si es muy duradera.
¿Para que sirven?
Las vacunas o inmunizaciones tienen dos objetivos fundamentales: proteger contra las enfermedades infecciosas a nivel individual y colectivo y, a largo plazo, conseguir la erradicación de las enfermedades. Se considera que una enfermedad está eliminada cuando ha desaparecido de una comunidad, si bien se trata de una situación localizada en una zona, ya que persisten los riesgos de importación desde otras comunidades. Una enfermedad está erradicada cuando ha desaparecido toda posibilidad de contagio.
¿Cómo se preparan?
Las vacuna se pueden elaborar a partir de gérmenes atenuados o inactivos: microbios vivos a los que se les ha quitado su virulencia o poder infeccioso sin perder su capacidad de provocar respuesta inmunitaria, sometiéndolos a unas condiciones de vida inadecuadas para ellos, como exposición a temperaturas que alteran su mecanismo de reproducción o agentes químicos esterilizantes.
Reacciones
Las vacunas, en su mayoría, protegen de la enfermedad si se administran antes de la exposición a la misma, pero hay vacunas que protegen las dosis de refuerzo de la antitetánica. Las vacunas pueden provocar reacciones, la mayoría benignas, como fiebre, y malestar general y erupción al cabo de 2 a 7-10 días, dependiendo de la vacuna; inflamación de los ganglios regionales en el caso de la vacuna de la tuberculosis (BCG) y dolores articulares en la vacuna antirrubeola.
Además existen reacciones mas tempranas, locales, consistentes en el dolor e hinchazón en el punto de la inoculación. A veces las mamás, preocupadas, consultan sobre las reacciones de las vacunas, que generalmente se reducen a fiebre y malestar y los niños pueden llevar una vida normal.

Calendario de vacunación
Las vacunas incluidas en los calendarios de inmunizaciones varían según los países, pero no faltan las de difteria, tétanos, tos ferina, poliomielitis y sarampión.
Vacuna antihepatitis-B: Actualmente se administra siempre a los recién nacidos hijos de mamás seropositivas a este virus, así como a los adolescentes y otros individuos del grupo de riesgo.
Vacuna anti Haemophilus Influenzae B (HiB): También llamada “vacuna de la meningitis” por ser este germen responsable de un porcentaje importante de las mismas. Las causas de una meningitis pueden ser víricas y bacterianas. Las meningitis virósicas no son graves y, aunque su sintomatología pueda ser llamativa, la evolución, en general, es satisfactoria al cabo de una a dos semanas, sin dejar ningún tipo de secuelas. Las meningitis de origen bacteriano, entre ellas la provocada por el Haemophilus Influenzae B, son mucho más graves y exigen atención inmediata, porque la infección progresa rápidamente, poniendo en riesgo la vida del niño; esta bacteria también es la causa de la epiglotitis, que puede ser mortal. La seguridad y eficacia de esta vacuna son altas.
Vacuna antivaricela: Vacuna de virus vivos atenuados que se recomienda a niños que padecen leucemia en fase de remisión, inmunodeficiencias, etcétera.
Vacuna antigripal: Indicada en casos especiales como asma grave, cardiopatía, inmunodeficiencia, etc.
Existen más vacunas pero se utilizan menos y se reservan para momentos epidémicos o viajes a países donde la enfermedad tiene carácter endémico y otras con indicaciones concretas.
El padecimiento de una enfermedad infecciosa induce, en general, a la fabricación, por parte del organismo infectado de unas sustancias llamadas anticuerpos, que ante un nuevo contagio por el mismo germen lo destruyen antes de desencadenar la enfermedad. Se trata de una INMUNIDAD activa y muchas veces, definitiva.
La entrada de estos anticuerpos al organismo del niño, sea a través de la sangre de la madre durante el embarazo, a través de la leche materna o mediante la inyección de gammaglobulinas especificas, confiere una INMUNIDAD pasiva (los anticuerpos no son fabricados por el propio organismo) y, en general, transitoria, de unas semanas de duración.
La administración de las vacunas provoca, como en el primer caso, la fabricación de anticuerpos por parte del organismo del niño, con lo que la INMUNIDAD que confieren es activa y, aunque no siempre es definitiva, si es muy duradera.

Plan de vacunación de niños vigente en la República Argentina
Consulta a tu pediatra sobre el plan de vacunación vigente en tu país

Esta es la cartilla de vacunación recomendada, en la que se registran las vacunas que cada niño haya recibido. Ayuda a los papás a conocer el esquema de vacunación de sus hijos, y permite al pediatra o al personal respectivo , identificar las dosis que faltan aplicar. Es muy importante que guardes este valioso documento y que en las revisiones de tu hijo la lleves contigo para llevar un registro exacto de las vacunas aplicadas y las que le faltan.



domingo, 6 de enero de 2008

El primer año de tu bebe dividido en etapas para tu ayuda

  • 1º TRIMESTRE DE VIDA

El desarrollo del bebé desde que nace hasta los tres meses

Al principio nuestro rol de madre puede parecer frustrante, pero no te olvides que lo que más necesita el bebé en sus primeros días es tu calor y sobre todo tu amor. En sus primeras semanas comienza a reconocer el ambiente y a comunicarse con quienes lo cuidan.

Primer mes
Al paso de los primeros días nuestro bebé cambia constantemente. Verás que controla más el movimiento de sus ojos y llega a fijar su mirada. Es normal que tienda al estrabismo, ya que todavía no puede focalizar, pero de a poco llega a seguir con la vista un objeto hasta desaparecer de su campo visual. También puede llegar a responder a determinadas órdenes, está más activo y demuestra sus estados de ánimo. De a poco nos iremos enterando de su temperamento.
La estimulación
Si bien al principio sus reacciones son todas instintivas y gobernadas por reflejos, podemos empezar a estimularlo delicadamente despertando su sensibilidad. El momento más oportuno es cuando le das el pecho, ya que todos sus sentidos se encuentran estimulados: vista, gusto, olfato y tacto.
También le gusta que le hablen y le canten cuando se encuentra tranquilo en su cuna, sobre todo le gusta oírla a su mamá. Puedes mostrarle un juguete que se desplace sobre él para que lo siga con la vista o colocarle un móvil con música para que escuche y siga a los muñequitos. De seguro en su primer mes podrás ver su primera sonrisa, un momento que de seguro no olvidarás.
El llanto, su medio de comunicación
La única forma y lenguaje que poseen los bebés para comunicarse con su entorno es mediante el llanto .
Hasta que aprendan a hablar, con el expresarán todos sus sentimientos: si tiene hambre, sed, sueño, si está sucio, tiene cólicos o simplemente se sienten abandonados.
Si bien al principio nos llenará de angustia y frustración, esta es su única forma de hacernos saber que hay algo que no está bien, y de a poco lograremos entenderlo.



Segundo mes
Da muestras de placer (antes solo manifestaba malestar). Llega a dormir unas siete horas seguidas, y antes del tercer mes dormirá un poco más. Los bebés no conocen la diferencia entre el día y la noche, por lo que tienden a dormir más en las horas diurnas que nocturnas. Para solucionarlo, simplemente intenta que no duerma más de cuatro horas seguidas durante el día, despertándolo suavemente. De esta manera podrás cambiarle el ritmo para que por la noche logre un sueño más prolongado.
Sentidos más desarrollados

Si bien sus movimientos no son tan coordinados, sí son más armoniosos. Coordina más sus sentidos como mover la vista al oír un sonido que le llame la atención, o comienza a succionar al ver el pecho de su mamá. Su mirada se desarrolla al punto de seguir un objeto en forma horizontal y luego vertical, para más adelante no sacarle la vista de encima al moverlo en forma circular. También emite soniditos como respuesta a estímulos auditivos.
Todo pasa por succionar
Su principal consuelo sigue siendo chupar. Puede llevarse la mano a la boca, lo cual hace por instinto y debes dejarlo así ya que en esta etapa es normal y a diferencia de lo que puedes pensar no le traerá problemas futuros (no así el caso del chupete o el dedo pasados los dos años).
También puedes pasearlo mostrándole diversos ambientes de tu casa, estimulándolo con nuevos lugares. Es importante que el papá disfrute de su hijo y encuentre un momento para estar todos en familia. Esto generará su integración en la relación que hasta ahora era solo madre-hijo



Tercer mes
Se va desarrollando su personalidad gracias a su ambiente familiar y características hereditarias de su temperamento. Puede mantener su cabecita erguida por mayor tiempo. Logra levantar sus hombritos al estar boca abajo gracias a que ha desarrollado más su tono muscular. Antes del cuarto mes ya podrá girar su cabeza para seguir determinados objetos o mirar a su alrededor.
Para esta etapa ya puede también mover sus brazos a voluntad y estirarlos hacia adelante y tomar objetos. Coordina más la succión y la vista, probando con la boca todo aquello que se les cruce por el camino. Es por ello que los juguetes deben ser para la edad indicada, ya que de otra manera se podrían desprender pequeñas piezas y tragárselas. Sus movimientos poco a poco van siendo más suaves y precisos.
Al dormir, en su cuna
Al momento de dormir, procura que su cuna sea segura y en un lugar que posea buena ventilación. Si para el tercer mes todavía duerme en el cuarto de papá y mamá, ya puedes cambiarlo a su dormitorio. Él se acostumbrará así a que siempre los tendrá cerca cuando los necesite y que puede dormir sin necesidad de su compañía.
Necesita más estímulos
Para el tercer mes, el bebé necesita mucho más de la compañía de las personas, ya que se estimulará y aprenderá nuevas formas de comunicarse con su entorno, agregando al llanto, la muecas y el movimiento de los ojos, también su voz.
Ahora es momento de brindarle mayor estímulo sensorial como cantarle, hablarle, hacerle escuchar sonidos, música, objetos para tocar. Pero sobre todo querrá más mimos y caricias. En esta etapa puede distinguir no solo objetos de colores más brillantes, sino las distintas texturas al desarrollar su percepción táctil. Es así que un muñeco de peluche ya no será igual que otro de goma, uno liso de otro rugoso, etc.

  • 2º TRIMESTRE DE VIDA

El desarrollo del bebé de los cuatro a los seis meses

En este tiempo nuestro hijo adquiere no solo fuerza, sino también mucha habilidad. Es capaz de levantar la cabeza, patalear, girar sobre sí mismo, aferrarse a nuestras manos y hacer ejercicios diferentes. El sexto mes, además, representa el inicio del destete.
Poco a poco, nuestro hijo logra agarrarse las rodillas y los pies con sus manos. Cuando está acostado de espaldas, realiza movimientos parecidos a los de un nadador. Esto sucede porque se está preparando para aprender a gatear. Los ritmos de sueño son más regulares.
El niño duerme de diez a once horas cada noche. Duerme dos o tres siestas durante el día.
Aunque a su manera, ya es capaz de dialogar con su mamá y cada vez con más frecuencia, observa todo lo que sucede a su alrededor.
Nuestro hijo crece normalmente. Ya sabe “contestarnos”, a su manera (con balbuceos, risas, llanto, etc.), y nos “habla” riéndose placidamente. Nosotros también lo comprendemos perfectamente. Nos parece que ha pasado poco tiempo desde que nació. Hace tres meses que ya esta en la casa y ya es un integrante más del núcleo familiar. Los abuelos, los tíos y los amigos ya lo conocen bien y él da muestras de agradecimiento a todos.
Es sociable, por lo menos por el momento, aunque todo su mundo es su mamá: el pecho que le ofrece, los cariños que le prodiga mientras lo cambia o los lindos momentos del baño que tanto le gustan. El segundo trimestre del bebé representa un período que puede considerarse feliz. Si nuestro hijo ya se acostumbró a nuestro ritmo, o nosotros nos hemos acostumbrado al suyo, todos comenzaremos a disfrutar de los frutos de un conocimiento que ha sido difícil y laborioso pero muy importante. En todo este tiempo, nuestro hijo también ha adquirido mucha fuerza.
Es capaz de levantar enérgicamente la cabeza cuando esta acostado boca abajo; también patalea con fuerza. Ahora, duerme un poco menos que antes. Suele entretenerse mirando lo que ocurre a su alrededor, girando la cabeza a ambos lados con gran facilidad. Durante esta etapa de grandes progresos, podemos contemplarlo con más tranquilidad y aprender con menos angustia lo que significa su llanto, al que ahora se añaden otras señales nada sencillas.
Hacia el final de este segundo trimestre, tendremos la agradable sorpresa de apreciar cómo es capaz de permanecer sentado, incluso sin apoyo. También juega con todo su cuerpo, aunque su parte preferida son las manos. Se mete en la boca todo lo que esté a su alcance. Después de este trimestre, nos espera una importante tarea: la introducción de nuevos alimentos, además de la leche materna. Nuestro hijo probara las primeras frutas (banana, manzana, naranja) y los cereales (sin gluten) y empezara a familiarizarse con la cucharita. No hay que olvidar que todo este proceso debe desarrollarse con mucha paciencia.

Cuarto mes
Hacia el final del cuarto mes, nuestro bebé comienza a distinguir perfectamente los colores. Enfoca con facilidad a diferentes distancias, aunque prefiere mirar los objetos o las personas que se encuentran a un metro aproximadamente. Logra seguir con facilidad los desplazamientos de una persona o de una cosa en la habitación. Los movimientos de los ojos son menos bruscos. También controla mas la coordinación del movimiento manos-ojos. Sus manos, además de estar abiertas, se mueven en la dirección que desea. Nuestro hijo responde al escuchar el sonido de una voz. Si lo llamamos por su nombre, pronto aprenderá a contestar. Disfruta emitiendo determinados sonidos. Sus incomprensibles balbuceos se transforman en sílabas, carcajadas o pequeños gritos. Si le hacemos cosquillas, ríe con fuerza.
Un carácter propio
Nuestro hijo demuestra abiertamente quien le agrada, sonríe a los miembros de la familia o a otras personas que conoce y que le simpatizan. En el caso de que tengamos otros hijos, es aconsejable que los involucremos en el crecimiento del hermano. Debemos permitir que levanten a su hermanito (con mucho cuidado, naturalmente). También hay que animarlos a que mantengan una buena relación con el recién llegado e involucrarlos en los cuidados que requiere, como bañarlo o vestirlo, aunque sin insistir si se resisten. Durante este periodo, nuestro hijo se ha convertido en el protagonista. Si es un niño abierto, no debemos animarlo demasiado a la hora de ir a la cama. Un público que lo ve con admiración puede excitarlo hasta el punto de no dejarlo dormir.



Quinto mes
Se trata de una fase de transición. Durante la misma, a su apego por las cosas acostumbradas se une el deseo de hacer sorprendentes descubrimientos. Manteniendo las extremidades extendidas hacia adelante, es capaz de alzar la cabeza y arquear la espalda. A fines del quinto mes, posiblemente podamos contemplarlo colocando las piernas debajo del abdomen, como si pretendiera caminar a rastras. Para él, cada día representa una conquista. Siempre se despierta antes que el resto de la familia. Cuando se duerma debemos poner en la cuna su juguete preferido; puede que a la mañana se decida a jugar con él, aunque nosotros no estemos.
Otros pasatiempos
Sus gorjeos son más frecuentes. Une las vocales con las consonantes; “da” se transforma en “dada”, cosa que lo entusiasma. También disfruta escuchándonos. Hay que hablarle y repetirle los nombres de las cosas. Los paseos le encantan. Son muchas las cosas que aún puede descubrir. Sabe como jugar solo, por eso debemos cambiarle con frecuencia los juguetes.



Sexto mes
Durante el sexto mes, es probable que nuestro hijo empiece a arrastrarse por el suelo.
Un equilibrio bastante precario
Hacia finales del sexto mes, algunos bebés logran permanecer sentados con un apoyo detrás de la espalda. Otros se balancean, lo que significa que no están preparados para adoptar la posición erguida. Mientras permanece acostado boca arriba o boca abajo, toma confianza en su cuerpo. Sus manos siempre han constituido un gran centro de interés, pero ahora juega con sus pies.
Cualquier objeto se transforma en un juguete para él: el collar de mamá o una cajita, además de sus propios juguetes. Cuando el bebé permanece despierto, todavía sigue haciendo algunos gorjeos, aunque su forma principal de expresarse sigue siendo limitada. La hora de comer es una ocasión ideal para jugar. Para el bebé no es suficiente experimentar solo con la boca. Quiere tocar, manipular, aplastar y desmenuzar. De este modo, practica la movilidad de sus dedos.
Manifiesta sus sentimientos
En estos meses el humor de nuestro hijo cambia muy seguido. Puede llorar por cualquier tontería o dejar de hacerlo, si se distrae. No nos puede seguir por la casa, pero tiene plena conciencia de nuestra presencia porque reconoce los ruidos que hacemos. También intentará llamar nuestra atención, aunque a su manera. Es importante responder a estas llamadas debido a que esto representa el primer paso para enseñarle a comunicarse con los demás. Es el momento en el que desea saber más cosas acerca de mamá y la toca por todas partes: le agarra el cabello o las orejas.
Mamá se transforma en su juguete preferido. Le sigue gustando estar con otras personas pero ahora no le sonríe a todas. Escoge a aquellos con quien quiere estar y si estos se alejan se pone a llorar. Es posible que a algunos bebés les guste que los lancen por los aires. Sin embargo, como no todos son iguales, no es aconsejable obligarlos a semejantes juegos. En especial si manifiestan miedo.
Estar en compañía de nuestro hijo es muy divertido y gratificante ya que ahora podemos interactuar con él y obtener una respuesta.
Nuestro hijo empieza a gatear
Cerca del sexto mes, es normal que el bebé empiece a arrastrarse con el abdomen por el suelo, aunque puede adoptar otras técnicas.



  • 3º TRIMESTRE DE VIDA

El desarrollo del bebé de los siete a los nueve meses

Durante este trimestre, el bebé empieza a gatear, le pueden salir sus primeros dientes y, hacia el fin del noveno mes, algunos dan sus primeros pasos.
Del séptimo mes en adelante, el bebé pone en práctica todo lo que ha aprendido durante los meses anteriores. No sólo demuestra un progreso en sus movimientos, sino también a nivel intelectual. También son importantes los avances alcanzados en el desarrollo de su pensamiento y de su lenguaje. El pequeño toma parte con mucho entusiasmo en los juegos colectivos y participa seriamente en la vida familiar.
Durante esta época, se inicia el tan largo e importante periodo de la curiosidad: el pequeño asimila todo lo que ha examinado, repitiéndolo luego con los mismos gestos. Es tremendamente emprendedor, y carece por completo de sentido del riesgo. Toca y abre todo, golpea lo que tiene al alcance de la mano, lo mastica, lanza cualquier objeto. Si le imponemos límites, se ofende. Su enojo lo expresa mediante gritos o llantos. Alrededor del noveno mes de vida, la curiosidad de nuestro hijo se acrecienta. Si somos maniáticos del orden, sería mejor que nos resignemos.
Lo contrario supondría sostener una lucha con él que está perdida de antemano. Durante este tercer trimestre, el bebé no está solamente ocupado en crecer; también esta comprometido en una de las experiencias más importantes de este periodo: el conocimiento de los sabores de los alimentos que le ira proponiendo el destete gradual. Poco a poco, además del pecho llegará la cucharita. Durante estos tres meses, el pequeño comienza a gatear. También le salen los primeros dientes. Y finalizado este trimestre, ocurrirá algo sorprendente: intentará dar sus primeros pasos. ¿Y su salud? ¿Qué trastornos caracterizan estos intensos meses, tan ricos en experiencias? Estos pequeños trastornos, que analizaremos, a menudo proporcionan grandes sustos a los nuevos papás.
Durante este trimestre, se completa el destete y algunos bebés logran ponerse de pie si les ofrecemos un apoyo. La casa se convierte en un campo de batalla. Todo lo que esté al alcance de la mano del bebé está en peligro.
Es el momento de las grandes curiosidades, en su mayoría relacionadas con el miedo. El bebé desea descubrir otras habitaciones de la casa, pero teme alejarse de nuestro lado. Podemos ayudarlo haciendo que note nuestra presencia. También es el periodo de los primeros dientes y, además del querido sabor de la leche, empezará a probar nuevos alimentos.

Séptimo mes
Muchos niños de siete meses ya gatean y exploran a su alrededor. Nuestro hijo logra levantarse si se apoya en algo y comenzará a tambalearse hacia adelante y hacia atrás. Después de un tiempo también logrará dar su primer paso. Sin embargo, debemos tener en cuenta que no todos los niños aprenden igual. Puede darse el caso que el niño de su primer paso hacia un costado o hacia atrás, aunque no tardará en corregir su dirección. Otros prefieren permanecer sentados o arrastrar la cola por el suelo para después pasar directamente de esta fase a la posición erguida. Es una etapa en que no están quietos ni un momento.
Su juguete preferido
Sus juguetes preferidos son todos los que se mueven, aunque sigue adorando a su querido peluche y a su querida mamá. Su mamá ha sido su primer juguete y sigue siendo la protagonista de todos sus juegos.
Tocar, una gran pasión
El bebé empieza a agarrar las cosas de maneras más sofisticadas. No emplea solo la mano, sino también los dedos. Las manos comienzan a serle tremendamente útiles. Utiliza ambas indistintamente. Si nuestro hijo es zurdo, debemos tranquilizarnos. Es algo normal. La clave es dejar que sea él quien elija aquello que más le gusta sin forzarlo.


Octavo mes
Alrededor de los ocho meses, pueden cambiar los horarios del sueño y las costumbres en las comidas. Muchos bebés se niegan a que sigamos dándoles la comida. Quieren comer solos con las manos. Pero, cuando empiezan a salirles los dientes, suelen perder por completo el interés por la comida, tardando horas en comer. No existen consejos especiales para salir al paso de esta situación. Lo único que podemos hacer es mantener la tranquilidad.
No debemos obligarlo a comer. Puede que algunos niños aún duerman dos siestas durante el día hasta los catorce o quince meses, pero lo más normal es que a esta edad casi todos los pequeños solo hagan una pequeña siesta diaria.
Un poco de firmeza
Ya tiene edad de comprender un poco de firmeza. Puede que se haga el caprichoso antes de acostarse, pero no debemos permitirle que se canse demasiado. Un gran cansancio puede producir insomnio. Nuestro hijo depende por completo de nosotras. Por eso, a partir de este momento, es aconsejable marcarle unos horarios que debemos mantener durante bastante tiempo. Aunque sus berrinches hagan pensar lo contrario, nuestra firmeza y nuestras tentativas para calmar su excitación le darán seguridad y harás que se sienta feliz.
Se prepara para hablar
El niño puede señalarnos lo que desea o seguir con la mirada lo que le indicamos. También es capaz de distinguir un objeto interesante entre otros, por lo que resultará oportuno esconder los objetos que no podamos darle. Repite con frecuencia silabas que ha oído. Muchas de sus palabras, que para nosotros no tienen ningún significado, representan lo que nos ha oído pronunciar, solo que aún no puede hacerlo de forma correcta.



Noveno mes
Quiere “correr” por la casa, quiere tocar todo. En estos momentos, es indispensable procurarle un ambiente seguro e higiénico. Nunca debemos dejar a su alcance tijeras, cuchillos ni detergentes. Debemos desenchufar los artículos electrodomésticos (como el tostador), después de usarlos. Hay que girar hacia adentro todas las asas de las ollas o los mangos de las sartenes cuando cocinamos. Mientras planchamos, debemos prestar mucha atención al cable de la plancha. Le explicaremos el significado de la palabra “quema”, manteniendo su mano a cierta distancia de la hornalla para que pueda sentir su calor. Repetiremos el gesto con nuestra propia mano diciendo “quema” con un tono más alto a medida que nos acercamos al calor. Luego, apartaremos la mano dando muestras de dolor. El niño comprenderá.
Coordina los movimientos
El primer movimiento coordinado que el niño realiza consiste en sostener un objeto con la mano, mientras que con la otra lo golpea. Hasta este momento, siempre había empleado ambas manos para realizar esta misma acción. Sus juguetes ahora tienen ruedas o partes giratorias, aunque también puede ser útil un tambor con sus palitos o simplemente una caja con una cuchara de madera.
Es curioso y simpático
¡Cada día es más simpático! Los niños que tienen hermanos aprenden mucho de ellos, pero asimilan menos. Estos pequeños aprenden por imitación, no por sus propios descubrimientos. Como los adultos, también sus hermanos intentan explicarles el empleo “correcto” de un juguete, privando al pequeño del placer del análisis o del descubrimiento personal. En compensación, la compañía de los hermanos tiende a sustituir, en parte, la necesidad de la mamá.
Nuestro hijo toca todo. Por eso, debemos prestar atención a todos los objetos que tenemos en casa que puedan ser peligrosos. Es mejor tener durante algún tiempo una casa semivacía, pero segura.


  • 4º TRIMESTRE DE VIDA

El desarrollo del bebé de los diez a los doce meses

Tu hijo se arrastra gateando por toda la casa con una rapidez asombrosa. Se mete en la boca todo lo que esta al alcance de sus manos. Si es muy grande para poder “comérselo”, lo deja caer. Nuestra casa se transforma en un campo de batalla. Es casi imposible controlarlo para impedir que se haga daño. En estos momentos, es necesario que la casa ofrezca una seguridad total. Los armarios que están a su alcance deben estar bien cerrados. Los enchufes deben tener protectores. Cuantas más precauciones tomemos, mejor. Por eso, es imprescindible tener un botiquín con todo lo necesario: gasas estériles, algún antiséptico, vendas adhesivas (las hay suaves y elásticas, que no dejan pasar el agua y la suciedad así como con motivos infantiles), un producto calmante contra las quemaduras, crema contra las torceduras y contusiones, termómetro, algodón, pinzas, tijeras, etc. Nuestro hijo esta descubriendo la independencia. Cuando come, quiere hacerlo solo. Si desea una cosa, la señala repetidamente.
Si le damos una orden sencilla, obedece si quiere. No le gusta estar solo. Cuando no le hacen caso, protesta con firmeza. Sus manos son capaces de agarrar cosas. Sus dedos se han especializado de tal forma que pueden agarrar hasta una miga de pan. Es capaz de sostener dos objetos con una sola mano, lo cual hace a menudo cuando juega con bloques de plástico. Sabe “leer” a su manera un libro. Se pasa mucho tiempo estudiando sus ilustraciones. Sus palabras aún no son claras, pero su manera de comunicarse con los demás si lo es. Sabe expresar por medio de la mímica todo lo que quiere decir. Cuando no lo comprenden, lo hace con un llanto de disgusto. Este trimestre nos tiene preparadas algunas sorpresas desagradables: dolores de estómago, otitis, resfríos... Es posible, si tiene un hermanito, que incluso se presenten las enfermedades eruptivas como la rubéola o la varicela.
Mejora la habilidad manual y aumenta la capacidad para darse a entender, aunque sin palabras. Después, cerca del final de su primer año, el niño podría dar, incluso, sus primeros pasos.
Nuestro hijo es una persona emprendedora. Gatea con rapidez por toda la casa e intenta apoyarse en algo para pararse. Cerca de su primer año, se acercará tambaleándose hacia nosotros.
Este es un período de dolor de espalda, de paciencia, de mucha atención y de alegría. En este trimestre, nuestro hijo será capaz de dar algunos pasos, aunque muchas veces parezca que se tambalea para un costado.

Décimo mes
Ya distingue el tamaño de las cosas en relación con la distancia. Reconoce cuando le estamos preparando la papilla por los ruidos que proceden de la cocina. Sabe que vamos a salir, cuando ve que nos ponemos el suéter o que sacamos la campera del armario. Sus gorjeos se parecen mas a un autentico “discurso”.
Se consuela solo
Muchos niños se aferran a un pedazo de ropa, a un muñeco o a una colchita, porque les da un sentimiento de seguridad. Incluso, chupan estos objetos, ya que a través de ellos recuerdan a su mama. Es mucho mejor no reprimir esta conducta, el niño está solucionando por sí solo sus conflictos internos.

Décimo primer mes
Pasea entre los muebles de toda la casa. Si tenemos alfombras u objetos que no deseamos que se rompan, será mejor quitar- los durante algún tiempo. Apoyándose en una mano, probara levantarse del suelo, utilizando una silla como apoyo, También tendrá que hacer frente a sus primeras caídas. Será mejor no gritarle ni preocuparnos mas de lo necesario.
Hablémosle claro
Son pocos los bebés que hablan antes de cumplir un año, lo cual no es un signo especial de inteligencia. Ellos tienen un lenguaje propio. Algunas veces, resumen toda una palabra en una sola sílaba. En otros casos, emplean sonidos que permiten identificar el objeto en cuestión: “chu-chu” quiere decir “tren” y “guau-guau” significa “perro”. Lo que importa es que los adultos no empleen este lenguaje, sino que se dirijan a él empleando las palabras justas, con su pronunciación exacta, para que vaya aprendiendo a decirlas correctamente. El niño es más consciente de su propia identidad. Sabe cuales son sus dimensiones, que necesita o lo que más le gusta. También sabe con toda claridad lo que no le gusta y nos lo intenta decir. Su curiosidad es mayor. Le atraen mas los juegos de acción.


Décimo segundo mes
Se concentra mucho tiempo encendiendo o apagando la luz, o tocando un interruptor. Le gusta todo lo que se desplaza. Intenta agarrar un objeto que se encuentra fuera del alcance de su mano. Descubre distintas formas de hacer una misma cosa. Hacia fin de este mes, aumenta su sentido del humor. Disfruta cuando nos reímos por algo que hace, a tal punto que tiende a repetirlo en otras ocasiones.
Nunca debemos recurrir a los castigos físicos
Nuestro hijo ya distingue lo que esta bien de lo que esta mal. En su interior comienza a desarrollarse una rudimentaria forma de conciencia. Esto no significa que no siga mostrándose caprichoso. Somos nosotros quienes debemos tratar de no perder el control. Demasiados reproches lo pueden llevar a poner poca atención a todo lo que le decimos. Será mejor llamarle la atención sólo por cosas de importancia, como un comportamiento peligroso para su salud, o cuando agrede a otras personas. No debemos recurrir a los castigos físicos por insignificantes que sean. El chiquito los percibe como una agresión, como un rechazo a su persona. Nuestro tono de voz o una expresión seria son medios mucho más eficaces. Después de su primer año, el niño actúa con más conocimiento ya que está aprendiendo a pensar, además de a hablar, para poder comunicarnos lo que piensa.
Se independiza
El bebé ha llegado a una etapa fundamental. De un bebito dependiente y frágil se ha convertido en un individuo casi autónomo, con gustos propios, pero siempre con una desesperada necesidad de tener cerca a su mamá.