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viernes, 7 de agosto de 2009

Prevencion del Dengue en escuelas

0264736G Quince mil muestras llegarán a la misma cantidad de escuelas provinciales y son de suma utilidad para colocar en cisternas o tanques de agua y eliminar las larvas del Aedes aegypti sin afectar la salud de los consumidores

El ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires entregó esta tarde a la Dirección General de Escuelas 15 mil biolarvicidas para combatir el dengue en los establecimientos educativos.
La entrega simbólica se llevó a cabo en el hospital El Dique de Ensenada con la presencia del ministro de Salud, Claudio Zin, y su par de Educación, Mario Oporto.
El ministro Zin adelantó que junto con el secretario general de la Gobernación, José Scioli, trabaja en un proyecto de ley para compactar los cerca de 20 mil automóviles abandonados en territorio provincial. "Los autos viejos o abandonados que por ahí vemos en las calles, bien pueden ser criaderos del mosquito Aedes aegypti, por lo tanto haremos todo lo posible para erradicarlos", señaló.
Por su parte Oporto señaló que su área se pone "a disposición de Salud y a la vez la necesitamos en dos planos: por un lado porque la escuela es promotora de la salud y, por otro, por la necesidad que tiene el Estado de cuidar tanto a los alumnos como a los docentes que concurren todos los días a los establecimientos".
Los 15 mil biolarvicidas que llegarán a la misma cantidad de escuelas provinciales, son de suma utilidad para colocar en cisternas o tanques de agua y eliminar las larvas del Aedes aegypti sin afectar la salud de los consumidores.
"Hoy estamos entregando larvicidas para que las escuelas y la gente de educación que necesite preservar agua en grandes recipientes, le agregue este larvicida en las dosis indicadas para evitar que aparezca el mosquito del dengue", explicó Zin.
Asimismo agregó que mañana viernes, en el marco del Cofesa (que reúne a los ministros de Salud de todas las provincias más el nacional), se tratará el plan contra el dengue "en dos niveles, por un lado el local, con todas las herramientas que tengamos para hacer prevención, y a un nivel más general para lograr el escudamiento que precisamos para que no sigan llegando casos de las provincias del norte, las más afectadas del país".
La distribución forma parte de un plan integral de acciones para prevenir un nuevo brote de la enfermedad cuando comience el clima cálido y húmedo, que permite el desarrollo del mosquito vector.

En cuanto a las recomendaciones para evitar un rebrote del dengue Zin enfatizó que, además de las acciones que emprenda el gobierno provincial, "la lucha contra el mosquito es una lucha individual que depende en gran medida de que la comunidad se comprometa con el descacharrado y con las medidas de higiene básicas del peridomicilio".

"La Argentina está primera en el número de muertos por gripe A"

"La Argentina está primera en el numero de muertos por gripe A", dijo a lanacion.com el médico sanitarista y ex subsecretario de Salud del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Ernesto Edgardo Trivisonno. "El Gobierno se empecina en negar la realidad y muchas verdades le disgustan, como no declarar la emergencia sanitaria y dar la cifra real de fallecidos", agregó.
Ayer, el parte oficial del Ministerio de Salud de la Nación informó que en la Argentina son 337 los muertos por el virus. Según estos datos, el país seguiría en segundo lugar, luego de los Estados Unidos, en donde hay 353 fallecimientos reportados al 31 de julio.
Para Trivisonno, la Argentina ya sobrepasó ese número y estaría ubicada en el primer puesto. "Aunque se quiera solapar la verdad, la Argentina está primera en cantidad de muertos, con 400 o 500 decesos por influenza H1N1, superando a los Estados Unidos", aseguró el especialista.
Ayer, el viceministro de la cartera sanitaria nacional, Máximo Diosque, en diálogo con el canal TN, había informado que la cantidad de muertos se podría duplicar si se confirma que alrededor de otros "400 casos" de fallecimientos también fueron por esa causa, con lo que la cifra total superaría los 700 decesos.
"Es evidente que hay intencionalidad en no suministrar las cifras de hospitalizaciones, casos graves y fallecidos que requiere la Organización Mundial de la Salud (OMS) y que todos los países serios del mundo dan a conocer", denunció Trivisonno, y explicó que "con un simple razonamiento sobre el hecho de que la gripe A produjo la mitad de fallecidos que la estacional que es de 10 por día y, si la circulación de la epidemia empezó el 7 de mayo, en noventa días a cinco por día, serían 450 los muertos".
Según el médico, también asesor de la Comisión de Salud de la Legislatura de la Ciudad, el Gobierno "se excusa" con que "ya no tiene sentido saber este dato", sin embargo, explica, "la letalidad es un índice preciso aceptado internacionalmente para conocer la virulencia en este tipo de enfermedades", porque ayuda a entender cómo va evolucionando la enfermedad y qué medidas se deben tomar frente a la misma".
Crítica a las medidas. Por otra parte, Trivisonno denunció "la falta de una conducción nacional organizada y homogénea" del comité de crisis. "En vez de cerrar los vuelos con México y hacer un hospital de campaña en Ezeiza en el momento que se declaró la alerta mundial se debería haber declarado la emergencia nacional", criticó, y agregó que "se deberían haber reforzado los servicios sanitarios, desconcentrando la atención para que los hospitales pudieran abocarse a los casos graves, el cierre precoz de las escuelas, la unificación de criterio en el tratamiento con el antiviral y la descentralización de los estudios", como se hizo dos meses después.
"Lamentablemente, a pesar de que el Gobierno quiere llevar tranquilidad a los argentinos, la realidad es que generó más incertidumbre", concluyó.

martes, 1 de abril de 2008

Caries y embarazo: la importancia del control y la prevención

Las caries son la enfermedad que afecta con más frecuencia a la cavidad bucal, por lo que constituye uno de los problemas más estudiados por los especialistas en odontología. Durante el embarazo son una dolencia común.
Su incidencia causa desde incomodidad en los estadios iniciales, hasta mutilaciones con serias consecuencias psicológicas y estéticas, en función de las pérdidas dentales, en los casos más avanzados. ¿Qué hacer ante esta situación? La prevención todavía es la palabra clave.
Una vez instalada la caries, el recurso es tratarla. Entonces, resulta fundamental hallar un buen dentista, quien establecerá una recuperación del diente afectado, además de proveer las orientaciones necesarias sobre otro problema que puede ocurrir durante el embarazo, que es el sangrado gingival.
Hasta hace poco tiempo, el cirujano dentista limitaba su acción a la restauración de los dientes dañados; sin embargo, se ha comprobado que esto no es suficiente. Los métodos convencionales de lucha contra la caries mediante procedimientos curativos son clínicamente irrealistas. Pueden ocurrir las llamadas recidivas, o sea, la repetición de caries, debido a los microorganismos orales/individuales y su actividad cariogénica. Todo esto refuerza la importancia de la prevención de la caries.
Papel
Varios estudios revelan que las madres son fuentes de bacterias cariogénicas para los niños, pudiendo ser consideradas responsables por la contaminación e infección de los hijos. Todo eso sumado a hábitos perjudiciales, a un medio bucal favorable, a las lesiones, se puede convertir en una “ventana” a las infecciones. Por lo tanto, prevención siempre será a palabra clave para las caries, al igual que para la salud de un modo general. “Es necesario evitar siempre la “ventana de infección” pues así se interrumpe un ciclo, lo que favorece a los niños y promueve la salud bucal de las madres”.
En la consulta al especialista, si se diagnostica algún problema, el tratamiento es curativo. Además, generalmente son evaluados los problemas de sangrado gingival, higiene y limpieza, además de dar orientaciones sobre la alimentación.
Para evitar las caries, el cirujano dentista provee algunas directivas básicas pero primordiales, incluso para cualquier persona, referidas al refuerzo de la higiene bucal y la dieta alimenticia, al igual que respecto a los cuidados necesarios para que las embarazadas no sean un elemento de transmisión de caries a su hijo. Esto porque la caries, antes que nada, es una enfermedad infectocontagiosa.
Control
La dentista relata la importancia del control individual y clínico en la lucha contra las caries. Explica que para evitar ese problema se debe hacer un control individual. O sea, la higienización, que tiene como objetivo el control de la placa, que puede ser eliminada mediante un cepillado correcto y el uso de hilo dental, pudiendo también asociar buches con los productos disponibles en el mercado. Por otro lado, ratifica la disminución de la frecuencia del uso de azúcar.
En relación con el control clínico, la odontóloga informa que, normalmente, el profesional usa los recursos de profilaxis con la adopción de flúor, el refuerzo de un programa de prevención y seguimiento constante, por si llega a presentarse algún problema. Los cuidados preventivos clínicos deben ser practicados por el profesional, como responsable por la calidad de la salud bucal del paciente. Además, lo ideal sería la integración de un equipo multidisciplinario de médicos, odontólogos, con una participación efectiva de la embarazada – una relación de complicidad en favor de la promoción de la salud.
Lo mejor sería un embarazo planeado, en el cual la futura madre buscase un especialista para realizar una evaluación y tratamiento. Así, a lo largo de los años, podríamos ser responsables por una generación más preocupada con la prevención y con las futuras generaciones que nos llevaría a tener madres con un menor número de problemas bucales.
Cuidados con el futuro bebé
Durante mucho tiempo, la atención y la asistencia odontológica y preventiva para niños, se iniciaba a los 3 años de edad. Según estudios más recientes, la primera visita al dentista debería ocurrir alrededor de los 12 meses de edad. Varias investigaciones realizadas demostraron que ya durante el primer año de vida del bebé, existe la presencia de hábitos inadecuados como, por ejemplo, la ausencia de procedimientos de higiene bucal (68,66 por ciento) y el amamantamiento nocturno en el pecho y/o biberón (86,57 por ciento).
Varios estudios comprobaron que casi el 6 por ciento de los bebés poseían una alta frecuencia en el consumo de azúcar; 33 por ciento fueron contaminados por las madres a través de la saliva y cerca del 13 por ciento presentaron caries durante el primer año de vida. Esto refuerza aún más la importancia de la prevención de la salud bucal.
La prevención de la enfermedad caries en bebés se inicia con la educación de los padres. Los padres generalmente no tienen acceso a las informaciones para orientarlos con relación a la salud bucal de sus hijos, excepto a través de las conversaciones con dentistas. Otros, sin embargo, no son concientes de la necesidad del cuidado temprano de los dientes, pues se ha observado que la mayoría de los niños ni siquiera han sido examinados por un dentista antes de alcanzar la edad escolar, cuando el examen dental es realizado.
La visita temprana, además de establecer una relación amigable con la introducción de los cuidados de la salud bucal de niños y padres, establece decisiones críticas y fundamentales respecto de los patrones alimenticios, complementación de flúor y programa de higiene bucal.
Embarazo y generación sin caries
El trabajo de un equipo multidisciplinario es fundamental para la prevención. El médico obstetra y el pediatra deberían proveer la información básica con relación a los hábitos de higiene bucal, dieta, succión y la época en que debe ser llevado al dentista, pues raramente el niño visita al dentista durante el primer año de vida, a no ser por traumatismo y enfermedades de la boca.
El embarazo es una fase ideal para el establecimiento de buenos hábitos, pues la embarazada se muestra psicológicamente receptiva para adquirir nuevos conocimientos y cambiar conductas que probablemente tendrán influencia en el desarrollo de la salud del bebé. La participación de los profesores es muy importante, pues la frecuencia de niños en tierna edad, en las escuelas, se ha transformado en un hecho común.
De esta manera, los profesores actuarían como importantes auxiliares en los métodos de prevención y, después de recibir la orientación adecuada, promoverían la educación de los padres para la salud bucal de sus hijos. El mismo objetivo tendría la participación de otras áreas afines, principalmente aquellas que tratan con niños menores a los 3 años de edad.
La prevención de la manifestación de la enfermedad caries debe hacerse lo más tempranamente posible, comenzando por el período de gestación, a través del uso de métodos educativos y preventivos, al igual que la participación e integración de áreas afines.
Copyright Bibliomed

lunes, 28 de enero de 2008

La mascota y el bebé


¿Debo apartar a la mascota lejos del bebé?
Es frecuente que exista una mascota en la casa cuando llega un bebé pero no es necesario apartarlo de la casa ni del bebé, ya que por instinto siempre sabrá que un nuevo integrante en la familia debe protegerse y cuidarse. Ya verás como querrá dormir a los pies del moisés para brindarle protección, y cuando el bebé crezca será su compañero de travesuras y su aliado incondicional.Además se sabe que los niños que comparten su infancia con su mascota son mucho más sociables y no tienen temores con otros animales.
¿Qué precauciones debo tomar?
Debes tomar algunos recaudos para evitar posibles enfermedades y accidentes en el bebé:
• Vacuna a tu mascota
Siempre debes tener a tu mascota con todas las vacunas al día, debes desparasitarlo frecuentemente de acuerdo a las recomendaciones del veterinario.
• Mantén limpio al animal
Debes bañar al animal cada 15 días o cuando este sucio con sustancias que no sean tóxicas al contacto de la piel.
• No permitas que le lama la cara al bebé
Nunca permitas que le lama la cara al bebé ya que puede transmitirle gérmenes.
• Preséntale al bebé antes de que llegue a casa
Para que el perro reconozca de entrada al nuevo integrante de la casa, debes darle a olfatear sus pañales antes de que el bebé llegue a la casa, así será mucho mas fácil la aceptación del bebé.
• No traigas una mascota nueva a tu casa
Si nunca has tenido un animal en casa no es el momento apropiado para traerlo. Un cachorro o cualquier otra mascota requiere ser entrenado para adaptarse a la familia, y no es éste el momento que dispondrás del tiempo necesario para su adaptación.
• Elige un animal manso
Si aún decides traer una mascota a casa trata de encontrar un animal manso, generalmente los de algunos años son los mejores, aún más si está acostumbrado a los niños.
• No permitas que el bebé agreda al animal
Nunca permitas que el niño tire de la cola del animal o le quite su comida ya que podría enojarse (con razón) y morder al bebé.
• No dejes al bebé solo con la mascota
Al principio nunca debes dejar solo al bebé con la mascota ya que no se sabe cual puede ser la reacción de ella con el bebé.
• Cumple las reglamentaciones de tu ciudad
Cumple al pie de la letra con todas las reglamentaciones vigentes en tu ciudad con respecto a vacunas, collares, correas o bozales para sacarlo de paseo.
• Enseña a tu hijo a querer los animales
Finalmente educa a tu hijo para que ame a los animales, enséñale a identificar un animal enojado (cuerpo rígido, la cola tensa, el manto erizado y los ojos muy abiertos) de uno alegre y feliz (la cola en movimeinto, la boca abierta con la lengua afuera y los ojos brillosos). También debes enseñarle a evitar tocar animales no domésticos u otros animales que no conozcas.
Seguramente tu hijo y su mascota serán amigos inseparables y también harán travesuras juntos, pero siempre tu hijo estará custodiado por un amigo incondicional para socorrerlo en situaciones de peligro.



viernes, 25 de enero de 2008

Sabes manejar tu cepillo dental ?

Corregir y reafirmar

De un buen cepillado depende no sólo la salud de los dientes y las encías sino de todo el organismo, ya que la boca es su puerta de entrada. Aún cuando tengamos el excelente hábito de cepillar regularmente nuestros dientes puede que no estemos obteniendo todo el beneficio que esta práctica reporta, ya que no todos hemos aprendido a hacerlo de manera adecuada, ni cómo manejar, limpiar y guardar el cepillo dental.


Casi siempre escuchamos hablar de la necesidad de enseñar a los niños el hábito de practicar la higiene de su boca, pero: ¿conocen la manera correcta de hacerlo los adultos a cargo de su educación? Para repasar y corregir esta práctica de higiene básica hemos recurrido a los expertos de los Centros para el Control y Prevención de las Enfermedades (CDC) de los EUA.


El cepillado dental con pastas que contengan flúor es un método simple, ampliamente recomendado y practicado para el cuidado de nuestros dientes. Cuando se realiza en forma habitual y apropiada, el cepillado dental puede reducir la cantidad de placa que contiene a la bacteria asociada con la enfermedad gingival y la caries dental, como así también proveer los beneficios del flúor en la prevención de las caries.

Higiene ante todo










Los CDC no tienen conocimiento hasta hoy de ningún efecto adverso para la salud que esté directamente relacionado al uso del cepillo dental, aunque las personas con desórdenes sanguíneos (hemorragias) y quienes tienen un sistema inmunológico inadecuado pueden sufrir lesiones a causa del cepillado dental y necesitan buscar métodos alternativos de higiene oral.


La boca es el hogar de millones de gérmenes. Al remover la placa y la suciedad de los dientes, el cepillo se contamina con bacterias, sangre, saliva, detritos bucales y pasta dental. Una simple pero indispensable recomendación es enjuagar el propio cepillo con agua corriente después de cada cepillado. Algunas investigaciones especiales han sugerido que, aun después de un profundo enjuague, los cepillos dentales pueden permanecer contaminados con organismos potencialmente patogénicos. En respuesta a esto, se han desarrollado diversos medios de limpieza, desinfección o esterilización de los cepillos dentales en uso. Sin embargo, a la fecha, no se ha publicado ninguna investigación que registre algún caso en el que el cepillado con cepillos dentales contaminados haya provocado en el usuario la recontaminación de su boca, infecciones bucales u otros efectos adversos para su salud.

Cuidado del cepillo dental

• No es recomendable compartir los cepillos dentales. El intercambio de fluidos corporales que esto promovería, aumenta el riesgo de contraer infecciones para quienes los compartan. Esta es una consideración particularmente importante para las personas con sistemas inmunes comprometidos o con enfermedades infecciosas.


• Después del cepillado, enjuague su cepillo dental cuidadosamente con agua corriente para remover la pasta dental y los detritos, déjelo secar al aire libre, y guárdelo en posición vertical con las cerdas hacia arriba. Si varios cepillos comparten el mismo cepillero, no permita que haya contacto entre ellos.


• No es necesario remojar los cepillos dentales en soluciones desinfectantes o enjuagues bucales. En realidad, esta práctica puede provocar la contaminación entre cepillos si la solución se utiliza durante un periodo largo o si varios usuarios la comparten. Tampoco es necesario utilizar lavavajillas, dispositivos de microondas o rayos ultravioleta para desinfectarlos. Estas medidas pueden dañarlos.


• No mantenga los cepillos cubiertos ni los guarde en recipientes cerrados. Un ambiente húmedo es más propicio para el crecimiento bacteriano que el aire libre.


• Reemplace su cepillo dental cada 3/4 meses, o antes si las puntas de las cerdas aparecen gastadas o dobladas. Esta recomendación está basada en la vida útil del cepillo dental y su posterior pérdida de efectividad mecánica, no por su contaminación bacteriana.

Aprender en la escuela

Los primeros responsables de enseñar estas cosas a los niños son sus padres o encargados. También es tema de enseñanza de los establecimientos educativos, desde muy temprana edad. El cepillado dental en ámbitos grupales debe supervisarse para asegurar que los cepillos no se compartan y que sean utilizados apropiadamente. En estos ambientes, la probabilidad de que el cepillo se contamine es muy alta, sea esto porque los niños juegan con ellos o porque los cepillos dentales son guardados en forma inapropiada. Además, existe una pequeña posibilidad de que los cepillos puedan contaminarse con sangre durante el cepillado. Aunque el riesgo de transmisión de enfermedades a través de los cepillos dentales es mínimo, es una causa potencial a considerar. Hay que asegurar que cada niño tenga su propio cepillo dental con su identificación. No permitir que los niños compartan ni pidan prestados los cepillos dentales.


Para prevenir la contaminación a través del tubo de la pasta dental, asegurar que se elimine un trocito de pasta sobre un papel encerado siempre antes de aplicarla sobre el cepillo dental. Recordar:
• Después de que los niños finalizan el cepillado, asegurarse de que enjuaguen y guarden sus cepillos dentales como se ha recomendado.
• Suministrar a los niños vasos descartables para enjuagarse después del cepillado. No permitirles que compartan sus vasos y asegurar que los descarten apropiadamente después de un solo uso.


Este artículo reproduce información de los Centros para el Control y Prevención de las Enfermedades (CDC) de los EUA.

jueves, 13 de diciembre de 2007

Control de esfínteres en los niños

La vejiga urinaria es un órgano que sirve para almacenar la orina que llega desde los riñones. Durante el llenado, la vejiga permanece relajada. Para evitar que se escape la orina, la vejiga y uretra cuentan con unos esfínteres, pequeños músculos que se sitúan a la salida de la vejiga y alrededor de la uretra, los cuales permanecen contraídos (cerrados). Cuando la vejiga se llena de orina el niño siente grandes deseos de orinar. En ese momento, desde la vejiga se envían señales a través de vías nerviosas que alcanzan la médula espinal y el cerebro. Una vez conocida la información, desde el cerebro se envían órdenes a través de vías nerviosas para que el esfínter se relaje (se abra) al tiempo que la vejiga se contrae para vaciar totalmente el contenido de orina.
Esta coordinación de funciones entre la vejiga y los esfínteres se lleva a cabo mediante mecanismos neurológicos de gran complejidad, por lo que su control voluntario aparece tardíamente.
Algo similar ocurre para el control de las heces en el tubo digestivo (región recto-anal), existiendo unos esfínteres (interno y externo) en el canal anal que al permanecer contraídos (cerrados) evitan que se escapen las heces cuando éstas llegan al recto.
La secuencia de adquisición del control vesical e intestinal en la mayoría de los niños es como sigue: primero se produce el control de las heces durante la noche y después el control de las heces durante el día. Posteriormente, se produce el control de la orina durante el día y finalmente el control de la orina durante la noche. Sin embargo, existe una variación interindividual e intercultural de este esquema. Para la adquisición del control diurno influyen poderosamente los factores educacionales, familiares, sociales, psicológicos y hereditarios.
Durante la lactancia la micción y la defecación se realizan de manera automática y refleja, es decir sin control voluntario.
Entre los 18 meses y los 3 años se produce la maduración de los centros nerviosos cerebrales, de manera que entre los 2 y los 4 años la mayoría de los niños pueden controlar adecuadamente ambos esfínteres (vesical y anal) y por tanto pueden comenzar a “avisar” su deseo, siendo capaces de retrasar el momento de la micción o defecación y de hacerlo en el momento y lugar deseado. Pero esta “habilidad" debe ser aprendida por el niño.

La mejor manera de fomentar el control de esfínteres es a través del estímulo y la gratificación. A partir de los 18 meses se debe sentar al niño en un orinal o bacinica a la misma hora todos los días durante unos minutos. Con el tiempo ocurrirá la defecación o la micción espontánea. Este momento debe ser festejado con cariño, aprobación e incluso con regalos para que el niño aprecie la alegría que este comportamiento suscita en sus padres. Poco a poco dicho evento se repetirá y se transformará en rutina.

La continencia urinaria nocturna es más difícil de conseguir y sólo se presenta en un 26 % de los niños a los 18 meses de vida. A los 3 años, el 75 % de los varones y el 80 % de las niñas permanecen secos durante la noche. A los 6 años tan solo un 13 % de los niños mojan la cama (enuresis nocturna). Cuando ocurre esto se debe consultar con el pediatra. Éste aconsejará e informará a los padres de la naturaleza del problema y descartará la existencia de otras patologías urológicas que cursan con incontinencia.

Cuando a un niño con más de 4 años se le escapan las heces sin que existan problemas en el recto o en el esfínter anal se denomina encopresis y ocurre entre el 1% y el 2% de los niños con 7 años. En la mayoría de los casos se produce secundariamente a un estreñimiento. La encopresis puede originar graves problemas sociales, familiares y psicológicos, y por tanto debe ser consultada asimismo con el pediatra o especialista.

¿Qué es lo que los padres no deben hacer ante una incontinencia urinaria o de las heces?
Enfadarse, regañarle y ridiculizarle delante de los demás. Esto agravará el problema.
No darle ninguna importancia o darle mucha más de la que tiene.
No exigirle al niño ni compararle con otros. Esto sólo generará angustia.

¿Qué se debe hacer?
Lograr la colaboración del niño.
Pedirle que ayude a cambiar la ropa de la cama o cambiarse él.
Tratar el problema con naturalidad, dándole la importancia que tiene, ni más ni menos.
Premiarle con cosas que le gusten los días que no se haga pis o se le escapen las heces.
Si con estos consejos no mejora la situación, deberá acudir a su pediatra o especialista para solucionar la incontinencia y evitar problemas de autoestima.



Dr. Carlos Gutiérrez Segura. Cirujano Pediátrico.Unidad de Urodinámica y Motilidad Digestiva Pediátrica, Hospital Central de Asturias.Unidad de Incontinencia Urinaria, Reeducación del Suelo Pélvico y Urodinámica, Centro Médico de Asturias.






martes, 4 de diciembre de 2007

Dermatitis del pañal

  • Definición

La dermatitis irritativa del área del pañal, es un proceso inflamatorio de la piel que esta en contacto con el pañal. Es uno de los problemas más frecuentes de los lactantes y niños más pequeños, con un pico de incidencia entre los 9 y 12 meses de vida.

La dermatitis del pañal, es el resultado de una serie de factores que intervienen en mayor o menor grado. El factor iniciador más importante es el contacto prolongado de la piel con un pañal húmedo y, la fricción de la zona, llevan a la maceración de la piel. Además, contribuyen al desarrollo del cuadro, el contacto prolongado con la orina y las heces, la temperatura elevada de zona, los apositos oclusivos, detergentes potentes y antisépticos. La irritación de la piel, es producida por acción de enzimas, como la lipasas y proteasas fecales. La presencia de amoníaco, separado de la urea de la orina por las bacterias intestinales, aumenta el Ph de la piel, que activaría dichas enzimas.

Se ha demostrado que los niños alimentados a pecho tienen una menor incidencia de dermatitis del pañal, debido a que presentan un Ph fecal más bajo y, como consecuencia, una menor activación de las enzimas lipasa y proteasas.

  • Cuadro clínico

Las zonas afectadas son las sobresalientes en contacto con el pañal: nalgas, parte alta del muslo, región inferior del abdomen y genitales. La piel de los pliegues es respetada.

En los casos más leves se observa un enrojecimiento de la piel y descamación, cuando existe una inflación mayor, la piel adquiere un color al rojo vivo, la descamación aparece en forma de laminas. En casos más graves se desarrollan ulceraciones, que pueden ser profundas, sobre las superficies más sobresalientes. Además, los bebés suelen cambiar su carácter a causa de la irritación de la zona del pañal.

  • Tratamiento

El tratamiento y también la prevención de la dermatitis del pañal se basa en mantener la piel lo más seca y limpia posible, cambiando el pañal cuando esté sucio o mojado. Para la higiene diaria debe utilizarse una emulsión aceitosa o toallitas húmedas hipoalergénicas. Evitar el uso de sobrepañales de goma o plástico, ya que mantienen el calor y favorecen la maceración.

Cuando se cambia el pañal del bebé con dermatitis, debe limpiarse el área con suavidad con agua tibia, evitando el uso de jabón. Luego dejar secar al aire libre sin friccionar. Posteriormente puede aplicarse un preparado a base de pasta de lazar, o cremas emolientes protectoras a base de glicerina, alantoína, ácido oleico y aceite de almendras. En caso de sobreinfección por un hongo se indican cremas antimicóticas, nunca debe usarse cremas con corticoides.

En todos los casos debe ser el pediatra quien indique las pautas a seguir.-latinsalud.com-

martes, 13 de noviembre de 2007

DENTICION E HIGIENE

La dentición es definida como el proceso de erupción de los dientes a través de las encías.

Esta generalmente tiene inicio entre el sexto y octavo mes de vida, culminando alrededor de los treinta meses cuando ya se encuentran en la boca cuatro incisivos, dos caninos y cuatro molares en cada maxilar, haciendo un total de veinte dientes.

Usted debe tener en cuenta que a estas piezas dentales se las denomina temporales o de leche y que el retraso o adelanto de dicho proceso puede ser normal, por lo que no debe preocuparle en demasía.
¿Qué alimentos deben ser evitados en esta etapa? Principalmente los que contengan alto contenido de hidratos de carbono, ya que estos se adhiere a los dientes y son de lenta disolución. La higiene bucal de este período debe realizarse sin pastas dentales, siendo suficiente humedecer el cepillo con agua.